El tráfico aéreo sobre Venezuela durante los últimos días ha presentado nula, o muy poca actividad de las aerolíneas que aún se mantienen operando en el país. Un escenario que pudiera extenderse mientras se mantengan las tensiones militares con los EE.UU.

Es la radiografía de un país aislado, en el que al menos ocho aerolíneas internacionales han suspendidos los pocos vuelos comerciales que tienen habilitados hacia y desde Caracas, y que según la Asociación Venezolana de Viajes y Turismo (AVAVIT) afectará al menos a unos 40 vuelos semanales, lo que se traduce hasta en un 40% del flujo aéreo internacional en el país.
Todo esto luego de la advertencia que hiciera la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, que exhortó a operadores aéreos a “extremar la precaución”, debido al empeoramiento de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en Venezuela y sus alrededores.
La cancelación de vuelos empezó el pasado fin de semana y, hasta el momento las aerolíneas internacionales Iberia, TAP, Avianca, GOL, Latam, Turkish, Plus Ultra, Air Europa, y las nacionales Estelar y Laser también cancelaron sus vuelos hacia Madrid, en donde se encuentra la gran masa de pasajeros venezolanos afectados.
“Para toda acción, hay una reacción…”
La medida de seguridad adoptada por estas ocho aerolíneas internacionales generó la reacción impulsiva del régimen, que les dio un plazo de 48 horas para que retomaran sus operaciones en el país y, en caso contrario, serían revocados sus permisos permanentemente para seguir siendo parte del tráfico aéreo sobre Venezuela.
El Ministro de justicia, Diosdado Cabello, una de las principales figuras acusadas de narcotráfico por parte de la administración de Donald Trump, afirmó que son ellos quienes deciden “quién vuela y quién no”, por lo que se reservaban el derecho de admisión si las mencionadas aerolíneas no reanudaban vuelos.
“Es una decisión soberana, si no reanudan en 48 horas, no los reanuden más. Quédense con sus aviones y nosotros con nuestra dignidad” señaló Cabello en su programa de los miércoles en la noche transmitido por el canal del Estado, VTV.
Un par de horas después de estas declaraciones, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) revocó la concesión de vuelos sobre territorio venezolano a las aerolíneas Iberia de España, TAP de Portugal, Avianca y Latam Airlines de Colombia, a la aerolínea GOL de Brasil y Turkish Airlines de Turquía.
Ver más: República Dominicana autoriza a Estados Unidos a usar aeropuerto para su despliegue en el Caribe
Esta decisión puede dar lugar a una medida recíproca por parte de las autoridades de los países a los que pertenecen las compañías afectadas, dijo este jueves a la agencia EFE una fuente anónima especializada en el transporte aéreo.
«Si un país suspende los derechos de tráfico de las aerolíneas de otro país, es muy probable que se tome una decisión recíproca de hacer lo mismo y se suspendan los servicios aéreos entre los dos países en cuestión», indicó la fuente. Un escenario que demuestra la tercera ley de Newton, cada acción genera una reacción igual y en el sentido opuesto.
Impacto y consecuencias de una muerte anunciada
Según estimaciones totales de las aerolíneas involucradas, son más de 6.000 los pasajeros venezolanos que se están viendo afectados por esta suspensión de vuelos. Pero con la revocación de concesiones esta cifra pudiera ascender a 15.000 pasajeros varados tanto en Venezuela como en otras partes del mundo, sobre todo en Madrid, España.
Lo que en principio pudo haber sido una suspensión temporal por un par de semanas, incluso, algunas aerolíneas ya tenían previsto reanudar operaciones entre el 1ero y el 5 de diciembre, pudiera terminar siendo una medida permanente que genere importantes consecuencias económicas.
Sin embargo, para el economista y profesor de la UCV, Arlán Narváez, no habrá un impacto significativo en el país, puesto que ya el tráfico aéreo sobre Venezuela era limitado y de poco alcance sobre todo para el sector turismo.
“¿Cuánta gente va y viene? Va a dejar de venir gente a Venezuela ¿Pero cuánta gente realmente? Por supuesto se van a dejar de percibir esas divisas, pero el impacto no va a transformar o terminar de destruir la economía venezolana” precisó Narváez, quien resta importancia a la medida que ya tiene precedentes en el pasado reciente producto de la inestabilidad política y el cuestionamiento de la legitimidad de Nicolás Maduro.











