Director de la CIA, John Ratcliffe, se ha reunido este jueves en Caracas con la representante de la dictadura venezolana, Delcy Rodríguez. El encuentro fue reseñado por The New York Times, medio que los tilda como el contacto oficial de más alto nivel entre Venezuela y Estados Unidos desde la captura de Nicolás Maduro.
El encuentro se ejecutó un día después que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump señalara que habló vía telefónica con Rodríguez y el mismo día en el que recibió en Washington a María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz.
La visita de Ratcliffe y el tono de cooperación con Rodríguez lo interpretan sectores de la oposición como un desaire. Seguidores de Machado han expresado frustración debido a que la administración de Donald Trump no impulsó la instalación en el poder de Edmundo González Urrutia, presidente electo de Venezuela.
Con información de El Nacional
¿De qué hablaron el director de la CIA y Delcy Rodríguez?
Un funcionario estadounidense citado por el Times indicó que John Ratcliffe se reunió con Delcy Rodríguez por instrucción directa de Trump “para transmitir el mensaje de que Estados Unidos espera una relación de trabajo mejorada”.
En la reunión se abordaron temas de cooperación en inteligencia, estabilidad económica y la necesidad de garantizar que Venezuela deje de ser un “refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos, especialmente los narcotraficantes”.
Para altos funcionarios de la administración Trump, la visita del director de la CIA busca consolidar confianza y cooperación entre ambos gobiernos, y representa un aval a la estabilidad que, a su juicio, puede ofrecer Rodríguez en esta etapa de transición.
De acuerdo con el rotativo, desde hace meses funcionarios estadounidenses analizaban escenarios para evitar el colapso institucional en Venezuela tras la salida de Maduro. En ese contexto, la CIA evaluó que Rodríguez, entonces vicepresidenta, era “una figura pragmática, dispuesta a negociar y con capacidad para mantener el control”.
Altos cargos del gobierno de Trump advirtieron que desmantelar por completo el aparato estatal venezolano, incluso para dar paso a un liderazgo opositor, podría generar un escenario de caos e insurgencia similar al ocurrido en Irak tras la disolución del Ejército y del gobierno.
En el caso venezolano, el mandatario ha hablado poco sobre la restauración inmediata de la democracia y ha puesto mayor énfasis en el papel que podrían jugar las empresas estadounidenses en la industria petrolera del país.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha reiterado que Washington aspira a una transición democrática en Venezuela y ha elogiado en reiteradas ocasiones a Machado, aunque ha reconocido que la oposición no tiene actualmente presencia efectiva dentro del país.











