El dirigente y ex preso político Enrique Márquez ha reaparecido en el debate público en Venezuela con un mensaje que, según su perspectiva, rompe con parte del discurso dominante por parte de la oposición.

Márquez, ingeniero y exvicepresidente del Consejo Nacional Electoral, considera que la recuperación democrática en Venezuela no llegará por una ruptura abrupta, sino a través de un proceso que merece gradualidad y debe construirse desde dentro de las propias instituciones del madurismo.

A través de una declaraciones dadas a El País, Márquez insiste en que el camino posible pasa por actuar dentro de la legalidad vigente y empujar una apertura política basada en la persuasión, el diálogo y los consensos.

Esta posición, según su perspectiva, lo distancia de algunos sectores de la oposición, que cuestionan la viabilidad de impulsar cambios desde estructuras que consideran controladas por el oficialismo.

Con información El Nacional

Tras pasar más de un año detenido luego de denunciar irregularidades en las elecciones presidenciales de 2024, el dirigente fue liberado en enero tras la captura de Nicolás Maduro por parte de organismos de seguridad estadounidenses. Desde entonces ha retomado la actividad pública con una agenda intensa que incluyó un viaje a Washington, donde asistió como invitado personal de Donald Trump al discurso del Estado de la Unión.

Su presencia en el Capitolio generó incomodidad en algunos sectores de la oposición venezolana, que interpretaron el gesto como una señal política ambigua. Márquez, sin embargo, ha evitado entrar en la polémica y prefiere centrar su mensaje en el papel que, a su juicio, puede desempeñar Estados Unidos como aliado en el proceso de reconstrucción democrática del país.