El candidato presidencial en Perú Rafael López Aliaga, favorito en los comicios del 12 de abril, ha propuesto expulsar a los «migrantes ilegales» venezolanos como parte de la propuesta para la seguridad nacional.

Estas declaraciones son parte de un primer debate que se realizó entre los candidatos, el segundo espacio de discusión se extendió hasta el 01 de abril ante la cifra récord de 35 aspirantes, que serán divididos en varios grupos a través de seis secciones.

El ganador de las presidenciales llegará al puesto del Ejecutivo el próximo 28 de julio y reemplazará al interino José María Balcázar, quien asumió el poder en febrero en medio de la profunda crisis política que ha llevado al país a tener al menos siete presidentes en la última década.

Con información de El Nacional

El lunes en la noche, 11 aspirantes discutieron sus propuestas para enfrentar la corrupción y la escalada del crimen organizado, la principal preocupación de los peruanos.

Entre 2018 y 2025, los homicidios pasaron de 1.000 a 2.600 y las denuncias por extorsión se multiplicaron por más de ocho, según datos de la policía.

«Vamos a expulsar a extranjeros ilegales (…), tienen plazo corto para volver a su Venezuela querida», afirmó el candidato de extrema derecha. «En este país a los delincuentes no los queremos más», resaltó.

En Perú hay más de 1,6 millones de venezolanos, según la ONU. Los indocumentados de esa nacionalidad se redujeron de 36% a 14% entre 2022 y 2024, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática.

López Aliaga, empresario que hizo fortuna en los rubros hotelero y ferroviario, concentra el 11,7% de la intención de voto, muy cerca del 11,9% de la favorita Keiko Fujimori, según un reciente sondeo de la consultora Datum.

Fujimori participará en la jornada de debate del miércoles.

López Aliaga propuso además para enfrentar la corrupción un recorte drástico en el Poder Ejecutivo, que «tiene que reducirse» de 18 «a seis ministerios».

Una idea recurrente entre los candidatos que participaron en el primer debate fue la promesa de imponer cadena perpetua a los funcionarios corruptos.

El candidato izquierdista Alfonso López Chau, tercero en los sondeos, prometió una «purga en la policía» tras constantes denuncias de complicidad con el crimen organizado.