La defensora de Derechos Humanos y familiar del preso político Josnars Baduel, Andreina Baduel, ha denunciado que las autoridades del centro penitenciario El Rodeo I ha suspendieron las visitas para su hermano y se han negado a recibir los medicamentos que requiere, en medio de crecientes preocupaciones por su estado de salud y las recientes acciones represivas en la cárcel.

Baduel, a través de un vídeo en redes sociales, indicó que un funcionario sin identificación le notificó la medida al acudir al centro penitenciario.

La decisión, informada por el funcionarios en cuestión, se justificó con una acusación de que Andreina Baduel habría liderado actos violentos en las adyacencias del centro de reclusión, lo que aseguró es completamente falso.

“Hoy acudí a la cárcel con la intención de visitar a mi hermano, pero me informaron que sus visitas están suspendidas y rechazaron los medicamentos”, afirmó en el video.

Baduel desmintió los señalamientos y sostuvo que su única acción fue intentar comunicarse desde las cercanías del penal para exigir información oficial sobre la condición de su hermano.

Con información de El Nacional

Denuncia delicado estado de salud de Josnars Baduel

La denuncia se produce luego de que la familia recibiera información de otros internos que apunta a un deterioro de la salud de Josnars Baduel. De acuerdo con esos reportes, el detenido fue trasladado a la enfermería tras desmayarse, presuntamente como consecuencia de las condiciones de reclusión y las secuelas de torturas.

Días antes, su hermana Margareth Baduel también había informado sobre una crisis que habría motivado su atención médica dentro del recinto.

Andreina Baduel aseguró que su hermano permanece aislado, sin contacto con familiares ni abogados, lo que impide verificar de manera independiente su estado físico. Esta situación, advirtió, incrementa la incertidumbre y el riesgo.

“Mi hermano corre peligro bajo custodia del Estado”, afirmó, al tiempo que exigió una fe de vida inmediata.

La familia sostiene que el Estado ha ignorado de forma deliberada las necesidades médicas del detenido, quien aseguran requiere cirugías de emergencia para tratar secuelas derivadas de presuntas torturas sufridas durante su reclusión.

“Sus necesidades médicas han sido ignoradas durante años”, señaló la activista, quien responsabilizó directamente al Estado venezolano por la integridad física de su hermano.

Asimismo, reiteró que la suspensión de visitas constituye una medida que agrava su situación de incomunicación y limita cualquier posibilidad de seguimiento sobre su condición de salud.

Andreina Baduel hace llamado a la comunidad internacional

La familia Baduel reiteró su solicitud a organismos internacionales y defensores de derechos humanos para que verifiquen la situación dentro de Rodeo I.

El caso es considerado por sus allegados como uno de los más críticos dentro de la crisis penitenciaria, especialmente en el contexto de denuncias sobre violaciones sistemáticas de garantías fundamentales.

Andreina Baduel insistió en el reclamo de libertad plena para los presos políticos y en la necesidad de garantizar atención médica inmediata para su hermano.

“¡Ya basta de estas atrocidades! Ser Baduel no es un delito”, expresó.

Inspección oficial en Rodeo I

La suspensión del régimen de visitas ocurre en la misma semana en que el Ministerio Público realizó una inspección en Rodeo I. Tras esa visita, el organismo aseguró que en el penal se cumplen protocolos ajustados a normas de respeto a los derechos humanos.

El caso de Josnars Baduel se suma a las alertas formuladas por organizaciones no gubernamentales sobre la situación de los presos políticos en el estado Miranda.

Familiares y activistas han denunciado que medidas como el aislamiento o la suspensión de visitas son utilizadas como mecanismos de presión y castigo frente a reclamos por condiciones de reclusión.