Un grupo de 31 privados de libertad recluidos en la Comandancia General de Poli-Miranda, con sede en Los Teques, hizo público un video el 31 de mayo para denunciar la situación que enfrentan en sus causas penales. En la grabación, los detenidos anunciaron el inicio de una protesta pacífica para exigir que sus casos avancen, que se respeten sus derechos dentro del debido proceso y que se les concedan los beneficios que corresponden por ley.
Con los rostros cubiertos, denunciaron amenazas directas por parte del director del cuerpo de seguridad y del jefe de Investigación Penal, a quienes responsabilizaron de cualquier agresión que pudiesen sufrir. También alertaron sobre la presencia de funcionarios armados en el exterior de los calabozos, lo que calificaron como un riesgo inminente para su integridad física y sus vidas.
Con información de El Pitazo
Meses encerrados en celdas para 48 horas
La situación de fondo agrava aún más el panorama, los detenidos no solo enfrentan retardo procesal, sino que permanecen recluidos en un centro de detención preventiva diseñado para alojamientos de máximo 48 horas, sin haber sido trasladados a las cárceles correspondientes. Lo que debía ser una detención breve se ha convertido, para muchos, en meses o años de hacinamiento en condiciones que organizaciones no gubernamentales han denunciado reiteradamente.
En medio de sus reclamos, los presos pidieron la intervención de instituciones competentes y solicitaron garantías de seguridad mientras se revisan sus causas. También instaron a sus familiares a documentar cualquier evidencia relacionada con su situación para presentar denuncias ante la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y organismos internacionales de derechos humanos.



