El régimen venezolano y Pdvsa revisan un borrador de contrato para la explotación de campos petroleros con el objetivo de hacer más atractivas las condiciones para las empresas extranjeras, según un reporte de Bloomberg. El ajuste responde a las quejas de perforadoras internacionales sobre el exceso de poder que el Estado se reservaba en el documento inicial y su incompatibilidad con las licencias estadounidenses.
Según fuentes familiarizadas con las negociaciones, el nuevo contrato, de unas 90 páginas, elimina una cláusula polémica del borrador previo que permitía a Venezuela terminar los contratos por «interés público» con una compensación limitada para las compañías. Esa disposición era considerada uno de los principales obstáculos para avanzar en las conversaciones con inversionistas extranjeros.
Con información de Bloomberg / Efecto Cocuyo
Reformas para recuperar la industria
El ajuste contractual se suma a otras reformas recientes orientadas a reactivar una industria petrolera que acumula años de deterioro. Entre los cambios figura la modificación de la ley petrolera para reducir la carga fiscal y otorgar mayor flexibilidad en impuestos y regalías, con el fin de atraer el capital privado necesario para modernizar campos e infraestructura.
Las medidas llegan en un contexto de mayor apertura tras los cambios políticos de los últimos meses y el alivio parcial de sanciones estadounidenses, lo que ha despertado un interés renovado de empresas energéticas internacionales en los vastos recursos petroleros venezolanos.
Sin embargo, los analistas advierten que el camino no está despejado. Aunque los ajustes representan un avance, las empresas siguen evaluando la estabilidad política del país, el respeto efectivo a los contratos y el marco regulatorio general antes de comprometer inversiones significativas. En Venezuela, la seguridad jurídica no se decreta: se demuestra con el tiempo.



