El periodista mexicano Óscar Ramírez describió la cobertura de la emergencia en la zona cero de los terremotos en La Guaira como una de las experiencias más duras e inhumanas de su carrera, marcada por escenas de desesperación, restricciones al trabajo de la prensa y un profundo desamparo de las víctimas.

En el programa Factores de Poder de la periodista Patricia Poleo, Ramírez relató haber presenciado a familias buscando a sus seres queridos entre los escombros sin herramientas adecuadas, mientras rescatistas pedían desesperadamente maquinaria pesada para avanzar en las labores de búsqueda. También observó cuerpos atrapados entre los restos de edificaciones, mientras funcionarios armados del régimen vigilaban tanto a los equipos de rescate como a los periodistas.

Con información de Monitoreamos

Las restricciones no se quedaron en intimidación. Ramírez denunció que en varias oportunidades le confiscaron el teléfono celular y le eliminaron grabaciones del dispositivo, incluso de la papelera de reciclaje.

Su testimonio no es un caso aislado. Las presiones descritas por el comunicador mexicano han sido documentadas por organizaciones que monitorean la libertad de expresión en Venezuela y por otros periodistas, nacionales y extranjeros, que también reportaron obstáculos para informar desde La Guaira tras los sismos del 24 de junio.

Para Ramírez, lo vivido en la zona cero trasciende cualquier titular: fue una experiencia que evidenció al mismo tiempo el sufrimiento de las víctimas y las dificultades para documentar una tragedia en un entorno que el régimen no tiene ningún interés en que el mundo vea con claridad.