(Reportaje de TN – Argentina) – A 18 días del doble terremoto que dejó 4.490 muertos y más de 16.000 heridos, Venezuela enfrenta otra tragedia dentro de la tragedia: la de los niños que sobrevivieron a la catástrofe y quedaron en una situación de extrema vulnerabilidad. Muchos de ellos perdieron a sus padres.
Representantes de organizaciones humanitarias, entre ellas UNICEF, describieron a TN un panorama que no deja espacio para la indiferencia. «En este tipo de desastres, y especialmente en este, vemos un enorme sufrimiento entre los chicos. Lo que vemos son niños y niñas con miedo en la noche, que no pueden dormir, con traumas que necesitan ser atendidos», dijo Margarita, representante de UNICEF. «Lo que hacemos es brindar esos espacios para que vuelvan a ser niños después de una situación tan traumática», añadió.
Otra voluntaria destacó la resiliencia de los más pequeños: «Es enternecedor escucharlos porque tienen una capacidad natural aún mayor que los adultos para encontrar, incluso en el peor escenario, momentos para vincularse desde el juego, la risa y la alegría».
Entre los sobrevivientes hay familias que lo perdieron todo. Una de ellas tiene un bebé de 10 meses y quedó en la calle sin un lugar al que regresar. Génesis logró sobrevivir y hoy está en un refugio con sus tres hijos de 5, 6 y 7 años, cuya abuela y tía murieron en el terremoto. Cuando le preguntaron a uno de los niños qué necesitaba con más urgencia, respondió sin dudar: «Nos faltan juguetes».
Fabiana: el mensaje de la niña del milagro
En medio del dolor también surgen historias de esperanza. Fabiana, la adolescente de 12 años rescatada con vida tras 32 horas bajo los escombros, contó a TN cómo vivió esos momentos. Estaba sola en su apartamento en La Guaira cuando comenzó el sismo.
«Estaba en mi cuarto mirando el teléfono, cuando salgo a la cocina a tomar agua y ahí fue cuando el terremoto me agarra muy fuerte. Todo se movía, todo se tambaleaba y el edificio se iba de lado», relató. «Segundos más tarde comenzaron a caer escombros a mi alrededor. Cuando todo terminó de caer, quedó un silencio matador y yo me quedé pensando: ¿ahora qué voy a hacer? Después de 32 horas mirando el techo que tenía en mi cara, empecé a escuchar mi nombre a lo lejos. Lloré de felicidad porque me iban a sacar. Iba a verme con mi familia».
Al reencontrarse con su madre le dijo que no se volvería a quedar sola nunca más. Y dejó un mensaje para el resto de las víctimas: «Siempre confíen en Dios porque él va a tener sus razones para todos. Y que nunca apaguen su sonrisa».
Los números de la tragedia
El presidente de la Asamblea Nacional Chavista, Jorge Rodríguez, informó que 120.794 familias han sido atendidas y que 19.583 personas se encuentran en 108 campamentos transitorios habilitados en escuelas de Caracas y los estados Miranda y La Guaira. Cerca de 18.000 personas perdieron sus viviendas, aunque las autoridades estiman que esa cifra aumentará conforme avance la inspección de edificaciones dañadas que aún no han sido evaluadas. Desde el 24 de junio se han registrado 1.222 réplicas.



