El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha emitido la acusación formal contra el dictador Nicolás Maduro y Cilia Flores por narcotráfico y narcoterrorismo, que incluye un presunto envío de 5,5 toneladas de droga en el 2006.
El escrito presentado en la Corte del Distrito Sur de Nueva York señala que el cargamento salió desde el Aeropuerto Internacional simón Bolívar de Maiquetía y fue autorizado mediante sobornos y tenía como destino México.
Las autoridades mexicanas incautaron la droga, la acusación describe que la operación y uso de instalaciones estatales estarían vinculados a redes de narcotráfico con participación de altos funcionarios del gobierno venezolano de entonces.
El documento también imputa a Maduro, Flores y a otros colaborares por su presunta participación en una red que facilitó el tránsito de cocaína y otros beneficios logísticos a organizaciones criminales internacionales durante más de una década.
Con información de El Nacional
Diosdado Cabello y el Pollo Carvajal
El expediente apunta también a figuras como Diosdado Cabello, actual ministro de Interior y Justicia del régimen que representa Delcy Rodríguez, acusado de recibir pagos para proteger ciertas operaciones, y a Hugo “el Pollo” Carvajal, exdirector de la Dirección General de Contrainteligencia Militar.
La acusación forma parte de un caso más amplio que ya salpica a familiares y allegados cercanos del matrimonio, y sostiene que la red de narcotráfico se sustentó en el uso de pasaportes diplomáticos, aeronaves estatales y la colaboración directa con carteles de la droga.
Maduro y Flores han negado los cargos, pero las autoridades estadounidenses consideran que existe evidencia suficiente para llevar el caso a juicio.
La próxima audiencia será el 26 de marzo
La próxima audiencia judicial de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Estados Unidos quedó fijada para el 26 de marzo a las 11:00 de la mañana, según una notificación consignada por la Fiscalía y la defensa ante el tribunal que lleva el caso en Nueva York.
De acuerdo con el documento, disponible en el archivo digital del proceso, ambos recibieron el 30 de enero una visita consular de un funcionario venezolano mientras permanecen detenidos en una cárcel neoyorquina.
La comunicación presentada ante el juez indica que el funcionario representaba a la República de Venezuela y acudió para facilitar a los acusados cualquier servicio que necesitaran.
El escrito señala además que el juez Alvin Hellerstein, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, había ordenado durante la primera comparecencia de los acusados, celebrada el 5 de enero, que la Fiscalía garantizara el acceso a servicios consulares e informara al tribunal una vez cumplida esa instrucción.
La audiencia prevista inicialmente para el 17 de marzo fue aplazada a solicitud de la Fiscalía, con el consentimiento de la defensa.
Según el documento, la Fiscalía argumentó que necesitaba más tiempo para reunir pruebas, permitir que la defensa las revise y definir qué mociones presentará antes del juicio. El juez aprobó el aplazamiento “en interés de la justicia”.
Maduro y Flores se declararon “no culpables” de los cargos de narcotráfico que sustentaron su detención el pasado 3 de enero y su traslado a Estados Unidos.



