El medio Bloomberg ha señalado que tres buques petroleros de la «flota fantasma» siguen varados en el territorio venezolano incluso luego de la captura de Nicolás Maduro, lo cual indicaría cómo la industria petrolera se está deshaciendo de año de evasión de sanciones.

Estas tres naves se encuentran a menos de 10 millas de la costa venezolana. Bloomberg revisó un informe gubernamental que tiene la ubicación exacta.

La escasez de suministro mundial de petróleo provocada por el cierre parcial del estrecho de Ormuz, ha hecho que los buques varados ponen de manifiesto la dificultad de Venezuela para operar con total transparencia, incluso después del alivio más amplio de sanciones estadounidenses al crudo venezolano desde 2019.

Con información de Infobae

Los superpetroleros Romana y MS Melenia, junto con el buque Galaxy 3, cargaron en conjunto 5 millones de barriles de crudo a mediados de diciembre, según los datos. Tras la incautación del petrolero Skipper el 10 de diciembre por fuerzas navales estadounidenses, los buques fantasma permanecieron en su lugar y no zarparon incluso después de que Maduro fuera capturado semanas más tarde.

Durante meses, los comercializadores de petróleo han intentado calcular cuántos buques fantasma permanecen en Venezuela, mientras cada barril gana valor en medio de una escasez global provocada por la guerra con Irán. Los crudos pesados y con alto contenido de azufre como el venezolano son más baratos que los ligeros y dulces, que actualmente superan los US$100.

Las tres naves no han transmitido su ubicación durante meses, lo que sugiere que han desactivado sus transpondedores, una práctica común en la flota oscura para evitar ser detectados. Actualmente se encuentran en una zona de fondeo frente al puerto de José, controlado por el gobierno y principal terminal exportador del país, según los datos y las imágenes satelitales.

No está claro por qué quedaron varados, mientras otros buques de la flota oscura han salido de las sombras para transportar petróleo conforme a las normas estadounidenses. La gran mayoría de las exportaciones venezolanas está hoy en manos de empresas como Chevron Corp. y los traders de materias primas Vitol Group y Trafigura Group, que cuentan con licencia de la administración Trump para comercializar hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano.