En una entrevista con La Tarde de NTN24, el activista de derechos humanos y director de la película La Peste, Gustavo Tovar, reveló una “gran fractura interna” en el régimen de Nicolás Maduro, afirmando que “cada día el círculo chavista que lo sigue es más pequeño”. Esta división, según Tovar, incluye a fuerzas paramilitares que estarían negociando con sectores disidentes para neutralizar al núcleo duro del chavismo, liderado por Maduro y Diosdado Cabello. La crisis interna, sumada a la presión internacional y la resistencia liderada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, pone al régimen contra las cuerdas en su lucha por mantener el poder.

Tovar no dudó en criticar a sectores de la oposición que buscan diálogo con Maduro, como Henrique Capriles, a quien calificó de “sanguijuela” que se humilla ante el régimen para mantener su statu quo. “Es un sinsentido del cual no vale la pena hablar”, afirmó, destacando que estos actores complican la lucha por la democracia que encabezan Machado y González. Según el activista, la oposición dialogante “pasará a la historia como piltrafas” frente al momento decisivo que vive Venezuela.

Un régimen acorralado por su propia decadencia

La fractura interna del chavismo, según Tovar, es un reflejo del colapso del régimen. “Muchas fuerzas que responden a Maduro están aliándose a la intención de liberar el país”, aseguró, señalando conversaciones entre grupos paramilitares y sectores disidentes para articular una resistencia común. Informes de la ONG Control Ciudadano (2024) confirman tensiones dentro de las Fuerzas Armadas, donde oficiales de bajo y medio rango muestran descontento por los privilegios de la cúpula militar leal a Maduro.

El régimen enfrenta también una presión externa sin precedentes. La Corte Penal Internacional avanza en su investigación por crímenes de lesa humanidad, mientras sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea se intensifican. En agosto de 2025, el Departamento de Estado elevó a 25 millones de dólares la recompensa por Maduro y Cabello, acusados de narcotráfico y terrorismo.

“El chavismo, junto a Irán, Rusia y Cuba, le ha declarado la guerra a la venezolanidad”, denunció Tovar.

La lucha por una revolución inevitable

Tovar abogó por una “revolución” para derrocar al régimen, argumentando que las vías democráticas y no violentas han sido agotadas. “Hemos intentado todas las alternativas institucionales, y la respuesta ha sido una represión dramática”, afirmó. La Misión de la ONU para Venezuela (2024) documentó 25 asesinatos y más de 2,000 detenciones arbitrarias tras las elecciones del 28 de julio, evidenciando la brutalidad del régimen para mantenerse en el poder.

El activista destacó el rol de Machado y González como símbolos de una resistencia “digna y decidida”. Según encuestas de Datincorp (julio 2025), el 78% de los venezolanos apoya un cambio político liderado por la oposición democrática. La fractura interna del chavismo, combinada con la presión popular e internacional, podría ser el punto de quiebre para un régimen que se tambalea.

Un futuro de libertad en juego

La revelación de Tovar sobre la descomposición interna del chavismo abre una ventana de esperanza para Venezuela. Sin embargo, la represión persiste: Espacio Público reportó 18 violaciones a la libertad de expresión en julio, mientras que la CSI denunció detenciones arbitrarias de sindicalistas. La comunidad internacional debe apoyar esta coyuntura crítica, exigiendo justicia y respaldando la lucha por la democracia. Como afirmó Tovar, “el círculo de Maduro se reduce, y la venezolanidad prevalecerá”.