(Fuente: EFE / Infobae) El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, ha calificado como «demoledor» el informe presentado por el alto comisionado de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Volker Türk, que denunció el marcado deterioro de las libertades fundamentales en Venezuela en el último año.
Urrutia señala que el informe «confirma lo que por años han denunciado las víctimas”, enfatizando así en que “la represión” en el país caribeño “no ha sido un exceso aislado”, sino “una política sistemática”.
El presidente electo agregó que la ONU “no habla de ideologías, habla de vidas marcadas por el dolor, por la injusticia, por el miedo” y recordó, por tanto, que cuando “alguien es encarcelado por opinar distinto” no se trata de una cuestión ideológica, sino de derechos.
“La verdad ha sido dicha por la ONU. Ahora le toca a Venezuela hacer justicia. El país que merecemos no puede construirse sobre el silencio ni sobre el olvido. La verdad es el primer paso, hay que reconocer el daño, reparar a las víctimas y garantizar que esta tragedia no se repita jamás”, cerró González Urrutia su mensaje.
Con información de EFE
El informe presentado por Türk durante una sesión de actualización sobre la situación en Venezuela enumeró graves violaciones documentadas en país, con el foco en el último año, en el contexto del proceso electoral que involucró los comicios presidenciales, regionales y parlamentarios.
Según Türk, en este período, diversas personas “han sido objeto de detenciones arbitrarias, violaciones del debido proceso y desapariciones forzadas, en medio de continuas denuncias de tortura y malos tratos”. Inclusive, detalló que, en la etapa previa a los comicios parlamentarios y regionales desarrollados en mayo y junio, aproximadamente 70 personas fueron arrestadas sin justificación, muchas de ellas figuras de la oposición, defensores de derechos humanos y hasta 17 extranjeros, acusados de supuesta pertenencia a un grupo terrorista.
A ellos se sumaron al menos 32 casos de personas que sufrieron torturas y malos tratos durante sus detenciones, y 28 víctimas de desaparición forzada.
“La legislación antiterrorista de Venezuela y su aplicación no se ajustan a las normas ni al derecho internacional”, apuntó, resaltando que la mayoría de los detenidos bajo cargos de terrorismo en el país son sometidos a procesos judiciales alejados de los estándares internacionales.
Por otro lado, el alto funcionario expresó preocupación por la nueva ley sobre organizaciones no gubernamentales (ONG) aprobada en noviembre de 2024, que ya ha forzado a algunas entidades a detener sus actividades en el país.
Esto, sumado al cese de las operaciones de la petrolera estadounidense Chevron en el territorio, han contribuido a que la crisis económica y social se profundizara severamente.
“Los venezolanos ya están sintiendo el impacto de esta decisión, que ha contribuido a la hiperinflación”, en un momento en el que el salario mínimo mensual se mantiene inalterado desde 2022, en 130 bolívares, es decir, menos de un dólar estadounidense, lamentó.
Ante todo esto, Türk solicitó a las autoridades venezolanas el cese de las desapariciones forzadas y otras violaciones a los derechos humanos, así como la liberación “inmediata e incondicional” de todas las personas detenidas arbitrariamente, entre los que citó de manera específica a los defensores de derechos humanos Rocío San Miguel, Javier Tarazona, Carlos Julio Rojas y Eduardo Torres.
No obstante, el régimen de Nicolás Maduro acusó al alto comisionado de haber “optado por convertirse en una pieza operativa de los intereses del poder imperial estadounidense” y calificó sus palabras y su informe como “irresponsables, parciales y profundamente politizadas”.











