El foro «Voces para la democracia venezolana», organizado por Transparencia Venezuela, reunió a especialistas para analizar las condiciones necesarias para la convocatoria de elecciones libres en el país, en un contexto marcado por el tutelaje de Estados Unidos y la emergencia del doble terremoto del 24 de junio. La conclusión fue unánime: la magnitud de la tragedia no puede detener el debate electoral, porque la reconstrucción nacional depende de instituciones legítimas.
Wanda Cedeño, coordinadora de Voto Joven, reconoció que hablar de comicios en medio de una crisis humanitaria parece desconectado de la realidad, pero afirmó que es exactamente lo contrario. «Las elecciones en este momento son una condición base para la reconstrucción. No podemos hablar de una reconstrucción de Venezuela sin hablar de democracia y sin hablar de instituciones sólidas», sentenció.
Para Cedeño, la gestión de la crisis interpela directamente la toma de decisiones democráticas: quién prioriza las zonas de atención, cómo se maneja la ayuda humanitaria y quién rinde cuentas sobre los recursos. La activista subrayó la necesidad de un «acuerdo público amplio y verificable sobre una ruta electoral» que incluya un calendario claro y la actualización del Registro Electoral, que presenta una brecha de 4,5 millones de venezolanos que deben inscribirse o actualizar sus datos.
Con información de Monitoreamos
La fragilidad de un Estado sin instituciones
Eugenio Martínez, director de Votoscopio, advirtió que el sismo reveló la vulnerabilidad estructural de un Estado con instituciones debilitadas, y propuso una solución técnica y política concreta: la creación de un «Estatuto Electoral Especial para la Transición Democrática», un marco excepcional transitorio que permita organizar el primer ciclo electoral bajo reglas claras sin necesidad de reformar permanentemente toda la legislación vigente.
Martínez señaló que el punto de partida debe ser el derecho a la identidad. «El derecho a la identidad es un punto básico para iniciar cualquier tipo de debate sobre la reinstitucionalización del país», afirmó, añadiendo que resulta urgente realizar un nuevo censo poblacional, dado que la data oficial data de 2011.
El analista también alertó sobre un «cortocircuito» entre las aspiraciones de la oposición democrática venezolana y la hoja de ruta de la administración Trump, señalando que cualquier avance real requiere un acuerdo político formal entre las partes.
Ambos expertos coincidieron en la necesidad de evitar la «crisis de expectativas» que suele paralizar a la sociedad civil, y en que el punto de apoyo para el cambio será la voluntad política manifestada en una negociación que siente las bases de la gobernabilidad para el próximo gobierno. El evento, moderado por el profesor Efrén Rodríguez, cerró con un llamado a mantener viva la conversación sobre el país que se aspira a construir: atendiendo la urgencia del presente sin renunciar a la exigencia de derechos civiles y políticos.



