La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) ha afirmado que la situación de los presos políticos en Venezuela con enfermedades graves y cuadros de salud comprometidos evidencia una profunda instrumentalización política del sistema de justicia en el país.

La ONG señaló que una ley de amnistía «debería funcionar como un mecanismo de reconciliación y de sanación de heridas políticas dentro del país», no obstante, «excluye a personas particularmente vulnerables cuya salud se deteriora con el paso del tiempo».

La ONG señala que esta práctica distorsiona los principios de la amnistía y la convierte en una herramienta alejada de los objetivos de reconciliación que deberían guiarla.

Con información de Monitoreamos

Advirtió que, para las víctimas que requieren atención médica urgente, el texto de la ley termina convirtiéndose en un “espejismo cruel”: una promesa de libertad que existe en el papel pero que no se materializa en la práctica. Esta situación, agregó, intensifica los sentimientos de desamparo, angustia y abandono institucional, mientras la dignidad humana de estas personas continúa sepultada bajo capas de opacidad y arbitrariedad.