El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha expresado su deseo de que «pronto» sea liberado un ciudadano panameño secuestrado por el régimen de Nicolás Maduro en junio del año pasado, cuando en una embarcación, en la que se encontraba, fue interceptada en aguas venezolanas, siendo finalmente acusado de espionaje.

«Espero que pronto liberen a nuestro compatriota detenido como muchos en Vzla (sic). No podemos olvidarlo», escribió Mulino en X, un mensaje que coincide con el anuncio hoy desde Venezuela de la liberación inmediata de «un número importante de personas», que incluyen a venezolanos y extranjeros, presos en el país suramericano.

El régimen representado por Delcy Rodríguez aun no ha emitido una lista de nombres o de números de presos políticos que excarcelará, pero ha calificado esta medida como un «gesto unilateral» para «consolidar la paz y la convivencia pacífica» de Venezuela tras la operación estadounidense que el pasado 03 de enero capturó al dictador Nicolás Maduro y los trasladó a Nueva York para juzgarlo por «narcoterrorismo».

Con información de EFE

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá había informado previamente esta semana que «mantiene activas y permanentes gestiones diplomáticas, consulares y multilaterales para lograr la liberación del ciudadano panameño Olmedo Javier Núñez Peñalba, detenido en Venezuela desde hace más de siete meses».

«Es un caso que la Cancillería ha colocado entre sus prioridades de atención internacional», señaló la nota.

Un presunto caso de espionaje

Según el relato de la Cancillería, Núñez fue detenido el pasado 13 de junio cuando se encontraba en una embarcación de bandera panameña que «fue interceptada en la zona económica exclusiva de la República Bolivariana de Venezuela por efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana».

«Las autoridades venezolanas acusaron a la tripulación de un presunto caso de espionaje. El ciudadano panameño se desempeñaba como encargado del mantenimiento de motores a bordo de la nave», detalló.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela informó por su parte el pasado 19 de junio que una semana antes había interceptado un buque con bandera panameña que estaba realizando prospecciones científicas, pero que ante «las dudas sobre sus verdaderas intenciones», fue interceptado y se encontraba en «custodia preventiva», al igual que su tripulación.

La tripulación se componía de nueve personas: dos neerlandeses, incluyendo el capitán, tres hondureños, un español, un indonesio, un panameño y una húngara.

Según la Cancillería, el caso del ciudadano panameño encarcelado en Venezuela fue elevado ante organismos internacionales como la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y se ha expuesto ante el Consejo de Seguridad de la ONU o la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Ya el pasado 1 de octubre, la encargada de asuntos consulares de Panamá en Caracas realizó una visita oficial a Núñez, «durante la cual pudo conversar con él y verificar su condición de salud, información que fue transmitida de inmediato a sus familiares». Desde entonces no han logrado autorización para un segundo encuentro.