En medio de la persistente crisis humanitaria que atraviesa Venezuela, la líder opositora María Corina Machado advirtió que el país vive una situación alarmante de hambre y pobreza extrema que afecta a millones de familias. A través de su cuenta en X (antes Twitter), Machado denunció que más de cinco millones de venezolanos no pueden comer tres veces al día, reflejo de la profunda emergencia alimentaria.
“En Venezuela hay hambre”, enfatizó la dirigente, subrayando que más de la mitad de los hogares venezolanos viven en condiciones de pobreza extrema, según investigaciones recientes.
Estas cifras reafirman la gravedad de la crisis humanitaria que se originó entre 2016 y 2017 y que, lejos de superarse, se ha agravado en el país. En enero pasado, un estudio conjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y otras entidades internacionales reveló que al menos cinco millones de personas en Venezuela padecen hambre.
Responsabilidad del régimen de Maduro
Machado, quien se mantiene en la clandestinidad debido a la persecución política del régimen chavista, responsabilizó directamente a Nicolás Maduro por el hambre y la desnutrición que afectan principalmente a los niños venezolanos.
“Nuestros niños sufren todos los días las consecuencias del hambre no solo en sus cuerpos, sino también en sus mentes y espíritus”, denunció. Aseguró que la tragedia humanitaria es consecuencia del saqueo sistemático del país por parte del régimen chavista: “Maduro y su régimen saquearon el país y se robaron todo”.
A pesar del sombrío panorama, la líder opositora transmitió un mensaje de esperanza a sus seguidores, recordando la victoria electoral del 28 de julio de 2024, en la que el presidente electo Edmundo González obtuvo el respaldo de la mayoría, un resultado desconocido por Maduro.
“Nosotros los derrotamos. Nosotros ganamos. ¡Ven! ¡El poder es nuestro!”, expresó, llamando a la movilización ciudadana.
La crisis económica sigue deteriorándose
Actualmente, Venezuela ostenta el salario más bajo de América Latina, afectado por la creciente inestabilidad del tipo de cambio oficial y la inflación, lo que ha profundizado el empobrecimiento de la población. Esta situación ha provocado un aumento en las protestas gremiales y sociales, con sectores laborales que se preparan para exigir mejoras salariales y reivindicaciones el próximo 1° de mayo, Día del Trabajador.
La emergencia social que enfrenta el país pone en evidencia, una vez más, la urgencia de una transición política que permita atender las necesidades básicas de millones de venezolanos.











