Un mes después del doble terremoto que devastó Venezuela, unas 6.000 personas siguen acampadas en la calle, tanto en La Guaira como en Caracas, sin refugio adecuado ni servicios básicos. Así lo denunció este viernes Médicos Sin Fronteras, mientras las autoridades venezolanas reportan 5.400 muertos y más de 23.000 personas alojadas en los 107 campamentos transitorios habilitados.
En Maiquetía, en el estado La Guaira, unas 3.000 personas permanecen en la calle frente a edificios gravemente dañados e inestables. MSF documentó una cifra similar en la avenida Bolívar de Caracas. «En La Guaira y Caracas, las necesidades urgentes incluyen el acceso a agua potable, refugio adecuado, atención en salud mental y protección», señaló la organización, describiendo la situación como «una crisis compleja y prolongada».
MSF opera cuatro clínicas móviles, tres en La Guaira y una en Caracas, que han realizado más de 2.000 consultas médicas y más de un centenar de atenciones en salud mental. Sus equipos también trabajan para mejorar el acceso a agua potable.
El miedo que no se va
«Las personas a las que atendemos acuden a menudo con síntomas de ansiedad. Hay mucho miedo, especialmente cuando tienen que volver a sus casas para recuperar artículos básicos. Temen que un nuevo evento sísmico provoque el colapso de los edificios mientras están allí», explicó David García, coordinador adjunto de Emergencias de MSF.
Los afectados enfrentan el duelo por la pérdida de familiares, pero también la ruptura de sus proyectos de vida y la destrucción de sus hogares. «La falta de recursos básicos se suma a una serie de factores que terminan sobrepasando la capacidad de cada persona para afrontar una situación que ha sido totalmente devastadora», añadió García.



