El líder opositor venezolano en el exilio, Antonio Ledezma, ha señalado el dictador Nicolás Maduro tuvo verdaderas limitaciones para negociar con el Gobierno de Donald Trump, puesto que estaba atado de manos por la relación que tiene con los iraníes y cubanos.

La reciente captura del dictador por parte de Estados Unidos ha abierto una ventana de oportunidad para Venezuela, pero también presenta riesgos significativos si la transición queda en manos de quienes formaron parte del régimen venezolano.

Ledezma también señaló que el régimen, actualmente representado por Delcy Rodríguez, «no era ni siquiera una dictadura convencional, es una mafia y las mafias salen es con la fuerza».

Y que «mientras María Corina y Edmundo reflejan confianza y respeto mutuo», en la dictadura «lo que hay es sospecha. Cada quien sospecha de cada quien, sospechan de quién entregó a Maduro».

«Maduro no negoció porque él era rehén de los iraníes y los cubanos, y le llegaron a decir que, si claudicaba, lo borraban del mapa», añadió Ledezma.