Después de más de un año en el exilio, el dirigente Omar González volverá a pisar suelo venezolano, así lo anunció el coordinador de Organización de Vente Venezuela, Henry Alviárez, quien confirmó el próximo regreso al país de uno de los colaboradores más cercanos a la líder venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
González será el primero en retornar del grupo que permaneció asilado en la Embajada de Argentina en Caracas y que logró escapar del asedio y la vigilancia impuestos por el ministro Diosdado Cabello, en lo que se conoció como la «Operación Guacamaya».
«Estoy abrazando a mis coordinadores que están de vuelta ahorita, que llegó uno que está en Monagas, Juan Pablo García, que próximamente llegará Omar González, próximamente llegará Francisco Pancho Ramírez», afirmó Alviárez durante una entrevista en Bravo Stream, sin precisar, eso sí, la fecha exacta en que González pisará de nuevo el país.
Con información de Monitoreamos
412 días de asedio en la embajada
González formó parte del grupo de seis colaboradores cercanos a Machado que, el 20 de marzo de 2024, se resguardaron en la residencia diplomática de Argentina en Caracas y solicitaron asilo político tras la emisión de órdenes de aprehensión impulsadas por la Fiscalía chavista, que los imputó por presunta «conspiración y traición a la patria». Junto a González, también solicitaron asilo Magalli Meda, Pedro Urruchurtu, Claudia Macero, Humberto Villalobos y Fernando Martínez Mottola.
Durante 14 meses, la sede diplomática vivió un asedio constante por parte de las fuerzas de seguridad del régimen chavista.
Agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) cortaron sistemáticamente los servicios de electricidad, agua e internet, y restringieron el ingreso de alimentos, mientras la residencia permanecía fuertemente patrullada por agentes encapuchados y con armas largas, unidades de élite y drones de vigilancia.
En agosto de 2024, Venezuela expulsó a los diplomáticos argentinos, Brasil asumió entonces la custodia del recinto, pero el régimen revocó esa autorización poco después, en un nuevo giro que solo sirvió para intensificar el acoso sobre los asilados.
No fue sino hasta mayo de 2025, tras 412 días de encierro, cuando el grupo logró finalmente concretar su salida de la embajada y del país, en una operación secreta que la oposición y las autoridades estadounidenses bautizaron como «Operación Guacamaya».

