La abogada Rixi Moncada emerge como una de las figuras más influyentes y determinantes de la política hondureña, pasando de ser la máxima autoridad del Consejo Nacional Electoral (CNE) a convertirse en la esperanza presidencial del Partido Libre (Libertad y Refundación). Su carrera política está estrechamente vinculada al expresidente Manuel Zelaya, quien la considera una figura de extrema confianza dentro de su círculo.
Moncada no solo aspira a la presidencia, sino que ya ostenta una importante trayectoria de poder, controversia y claras posturas ideológicas que la posicionan firmemente dentro del espectro de la izquierda internacional. Tras su retorno del exilio junto a Zelaya, se enlistó en Libre, el partido con el que ahora busca alcanzar el máximo cargo del país.
Escrutinio público: controversias y denuncias en el CNE
Su período al frente del CNE, especialmente durante las elecciones de Honduras en 2021, atrajo un intenso escrutinio público. A pesar de la oficialización de los resultados, la gestión de Moncada enfrentó señalamientos por presuntas irregularidades en el manejo de la información y denuncias específicas sobre el proceso de conteo de votos.
La carrera de Moncada también se ha visto salpicada por ser mencionada en el escándalo de corrupción internacional de Odebrecht. Aunque las investigaciones no prosperaron y no se la declaró ni culpable ni inocente, el señalamiento persiste. Adicionalmente, en otra oportunidad, se le acusó por presunta malversación de fondos públicos.
Posturas internacionales: respaldo a modelos de izquierda radical
En el plano internacional, Rixi Moncada no es ajena a la controversia ideológica. Ella defiende públicamente el modelo político de Nicolás Maduro en Venezuela y ha citado la administración de Hugo Chávez como un «ejemplo de progreso». Esta postura radical se reafirma con los múltiples acercamientos que Moncada tuvo con el expresidente Chávez.
Rixi Moncada consolida una imagen que combina el poder institucional previo, un fuerte respaldo político interno y una agenda de izquierda inconfundible, marcando la pauta para la próxima contienda electoral.











