La agencia de información Reuters ha denunciado que agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) intensificado la vigilancia y amenazas contra familiares de hombres muertos en bombardeos de Estados Unidos a narcolanchas en el estado Sucre.
Agentes del SEBIN visitaron a parientes de las víctimas, registraron sus viviendas y les advirtieron que no publicaran información sobre las muertes en las redes sociales.
Residentes, ubicados en la localidad costera de Guiria, han denunciado un aumento de patrullajes de seguridad desde septiembre, con presencia de funcionarios de SEBIN, DGCIM, fuerzas armadas y colectivos aliados al oficialismo. Los operativos incluyen retenes y rondas nocturnas, generando un clima de temor y silencio.
“Antes no eran tan persistentes, ahora están en todas partes, todo el tiempo”, dijo un líder comunitario bajo condición de anonimato.
Con información de Monitoreamos
En Carúpano, testigos señalaron que el DGCIM instaló un centro de operaciones en un hotel estatal de Río Caribe, lo que ha reducido la actividad en espacios públicos por miedo a la vigilancia.
El reportaje también describe el colapso económico local: el comercio informal con Trinidad y Tobago se ha detenido, no salen embarcaciones de ningún tipo y los negocios solo registraron movimiento reciente por pagos de bonos gubernamentales.
“Todo está prácticamente muerto”, relató una trabajadora de una tienda de alimentos.











