La organización Transparencia Venezuela ha denunciado que pese al despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, múltiples tanqueros petroleros sancionados continúan operando cerca de terminales clave, incluidos Amuay, en el estado Falcón, y el complejo petroquímico de Jose, en Anzoátegui.

La información publicada por la ONG el pasado 4 de marzo revela que varias embarcaciones mantienen actividades irregulares, manipulan sus señales de rastreo o permanecen varadas en zonas estratégicas del litoral.

El reporte señala que incluso uno de los buques partió cargado hacia Cuba, lo que confirma que las rutas opacas y las operaciones furtivas siguen activas, pese al cerco naval estadounidense.

Con información de Monitoreamos

Buques detectados en operaciones irregulares

El monitoreo identificó varios casos relevantes:

  • EUGENIA GAS (IMO 8813099): Es el único buque del listado que no está sancionado. Está rentado a Belice para la flota cubana y, según reportes OSINT, abastece a la minera canadiense Sherritt en Moa, Cuba. Suele navegar en modo oscuro, con el AIS apagado. A finales de febrero cargó productos en la refinería de Jose y regresó a Cuba la noche del 3 de marzo.
  • APUS (IMO 9280885): Fue detectado nuevamente en Venezuela. Emite una señal AIS irregular que sugiere manipulación o suplantación digital, una táctica común para evadir sanciones.
  • LILLIAN (IMO 9153525): Ha navegado bajo los nombres SOKOLO y LYNDIA N, un patrón frecuente para dificultar la trazabilidad de embarcaciones vinculadas al comercio petrolero sancionado.
  • OLINA (IMO 9282479): Abanderado por Timor Oriental, fue devuelto a aguas venezolanas por unidades militares estadounidenses. Según reportes de prensa, habría sido contratado por Álex Saab para cargar crudo con destino a Rusia o China. Pdvsa informó que zarpó sin pagar ni recibir autorización. Desde enero permanece en el área de Amuay.
  • ALGORITM (IMO 9299745): Fue identificado emitiendo la señal AIS del buque APUS dentro del complejo de Jose, un caso de duplicación de identidad marítima para ocultar operaciones reales.
  • BANDRA (IMO 9296585): Detectado desde hace semanas cerca de Amuay. Forma parte de la llamada “flota oscura”, dedicada al transporte de crudo venezolano bajo sanciones. Su presencia prolongada sugiere que quedó varado ante el cerco militar.
  • ARKHITEKTOR (IMO 9381744): Llegó al país bajo el nombre ANTLIA antes de cambiar su identidad. Los cambios de nombre y bandera son habituales en redes de evasión de sanciones.
  • PHENIX VI (IMO 9255880), XANTHOS EOS (IMO 9231212), VOLANS (IMO 9422988) y MALAK (IMO 9378632): Permanecen en las inmediaciones de Amuay. Su presencia sostenida apunta a posibles operaciones logísticas o de cabotaje vinculadas al sistema petrolero nacional.

Transparencia Venezuela advierte que la permanencia de estos buques sancionados demuestra que la dependencia de embarcaciones con restricciones internacionales sigue siendo estructural dentro del sistema petrolero venezolano. El uso de tácticas como el apagado del AIS, el spoofing, los cambios de nombre y bandera, y las rutas opacas continúa siendo parte del esquema de exportación de crudo.

Informes previos de la ONG ya habían documentado que 4 de cada 10 tanqueros que llegan a Venezuela operan de forma irregular, y que al menos 40 buques con restricciones —entre sancionados, furtivos y pertenecientes a flotas oscuras— participan en el tráfico petrolero del país.