Venezuela restableció por completo la conectividad del cable submarino que suministra internet al país, luego de culminar las labores de reparación de la infraestructura dañada por el doble terremoto del 24 de junio. La información fue confirmada por María Claudia Rey, presidenta de Cirion Technologies para el Clúster Norte, en una entrevista con Infobae.

«Hoy, en este momento, tenemos el cien por ciento de nuestra operación restituida. Nuestro cable submarino finalizó su reparación y ya se restableció la conexión a todos nuestros clientes», afirmó Rey.

El doble sismo provocó la ruptura de la fibra óptica a unos 1.800 metros de la estación de aterrizaje ubicada en La Guaira, interrumpiendo una de las principales infraestructuras de conectividad internacional del país. Tras la reparación, el servicio opera nuevamente con un nivel de disponibilidad del 99,9%, estándar que el cable había mantenido durante los últimos 20 años sin registrar interrupciones. El costo total de la operación fue de aproximadamente 4 millones de dólares, incluyendo el despliegue del buque especializado, la logística internacional, los permisos, los insumos técnicos y las pérdidas del tiempo en que el servicio estuvo afectado.

Con información de Infobae / Monitoreamos

Una operación de seis días en el fondo del mar

La reparación requirió seis días de trabajo sobre el lecho marino, coordinada entre varios países y ejecutada por un equipo de aproximadamente 200 personas. El buque Wave Sentinel zarpó el 14 de julio, realizó una escala en Curazao para incorporar repuestos y personal especializado, y llegó al puerto de Guaranao el 17 de julio. El 19 de julio comenzó la fase técnica con el descenso de un vehículo operado remotamente para localizar el punto exacto de la avería.

Lo que encontraron los especialistas fue inusual: los dos extremos del cable estaban separados por más de 270 metros. «Las dos puntas del cable estaban a más de 270 metros de distancia. Esto es algo que no es natural», explicó Rey, quien atribuyó el desplazamiento al carácter predominantemente horizontal del movimiento sísmico.

Con la culminación de estos trabajos, Venezuela recupera una infraestructura clave para sus comunicaciones internacionales, cerrando uno de los mayores desafíos técnicos dejados por los terremotos de junio.