Desde la captura del exdictador Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, por parte de las fuerzas militares de EE. UU; la administración norteamericana ha insistido de manera reiterativa en que el país “está mejor”, una teoría aceptada con cierto recelo por la sociedad; un escenario que pudiera estar apresurando el fin de la luna de miel de los venezolanos con Donald Trump.
El pasado 3 de abril Venezuela cumplió sus primeros tres meses de una nueva etapa política, pero sobretodo, económica. Desde entonces, en cada uno de sus discursos, cuando se refiere a Venezuela, el Presidente Trump hace énfasis en el aumento de los ingresos por concepto de venta petrolera, permitiéndole afirmar que el país está mejor que los momentos previos al histórico tres de enero del presente año.
Este argumento también ha estado presente en los pronunciamientos de otros altos funcionarios de su gabinete ministerial, por lo que parece responder a una línea discursiva. Tanto el Secretario de Estado, Marco Rubio, como el Secretario de Interior y el Secretario de Energía de EE. UU; estos últimos habiendo pisado suelo venezolano recientemente, sostienen que el país avanza significativamente en su economía.
Sin embargo, aún el ciudadano de a pie no ve el queso en la tostada, es decir, no ven resultados concretos, beneficios o frutos en el ámbito económico. Incluso, esta teoría ha sido motivo de burla en las redes sociales en donde se ha empezado a ironizar con los populares memes, sobre lo que, sin duda, es la única y verdadera situación del país: crisis, inflación y pérdida sostenida del poder adquisitivo.
Luna de miel de venezolanos con Trump ¿Con tiempo de expiración?
Muchos señalan que esta teoría de una Venezuela mejor, es relativa, o una verdad a medias por tratarse de una afirmación engañosa pese a que incluye un elemento de verdad, las altas expectativas de cambios significativos generadas por la salida abrupta de Maduro del poder.
Tanto el ánimo de la gente, como las proyecciones de especialistas en materia económica se han disparado tras los hechos del tres de enero en la madrugada. Sin embargo, la permanencia del chavismo en Miraflores aún genera preocupación a lo interno del país pese a que la administración Trump dice entenderse perfectamente con sus “nuevos” líderes.
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Oswaldo Ramírez, consultor político y director de la reconocida firma ORC Consultores, explica esta fase de altas expectativas mezcladas con cierta incredulidad por parte de los venezolanos, como un periodo de luna de miel en tres bandas.
La primera de estas “lunas de miel” que viven los venezolanos, es con los Estados Unidos, pero específicamente con Donald Trump por haber sido el actor principal que ordenó la captura de Nicolás Maduro. Una fase con tiempo finito de no haber resultados tangibles en un futuro inmediato ante la grave crisis económica que aqueja al país.
Una segunda luna de miel la vive cierto sector de la población, pero con el interinato que encabeza Delcy Rodríguez gracias al tutelaje norteamericano que pudiera obligarlos a dar un giro radical en las políticas públicas y económicas que asfixian cada vez más al bolsillo de los venezolanos, incluyendo a comerciantes y empresarios.
Y la tercera luna de miel de este periodo post Maduro, va de la mano con la dirigencia opositora, que, si bien lidera una María Corina Machado aún en el exilio, un elemento que pudiera mermar su popularidad en la población, sigue siendo la dirigencia legítima en la concepción política del venezolano opositor al régimen.
Sin mejoras económicas no hay cambio
Dando por hecho que el país no “está mejor”, al menos no el ámbito económico, esta insistente afirmación de la administración Trump parece ser un mensaje con mucha carga electoral a lo interno de los EE. UU. de cara a los venideros comicios de medio término.
Sin embargo, hay que recordar que han sido al menos dos décadas de destrucción del aparato productivo, un escenario prácticamente imposible de revertir en apenas 3 meses, debido a entre otras cosas, a la incompetencia y la corrupción chavista aún fresca en la memoria de los venezolanos.
Pese a que recientemente Delcy Rodríguez anunció un aumento del denominado Bono de Guerra Económica que elevó el ingreso de los trabajadores a cerca de $200 mensuales, de manera oficial aún el sueldo mínimo en Venezuela apenas supera los 0.20 centavos de dólar, o su equivalente a 130 Bs.
Estudios en materia económica sostienen que el sueldo mínimo sólo podrá ser mejorado significativamente si aumenta de manera exponencial la producción petrolera que en este momento se sitúa en poco más de 1 MM de b/d pese a la reactivación de petroleras extranjeras tras la aprobación de un paquete de licencias por parte de la OFAC en el marco de esta nueva etapa de relaciones entre ambos países.
Pero, algunos economistas afirman que estos niveles de producción aún son insuficientes para generar anuncios de gran impacto en el bolsillo de los venezolanos.
Y aunque Delcy Eloína Rodríguez, ha prometido aumentar los salarios de los trabajadores, una política que mantuvo Nicolás Maduro suspendida durante los últimos 4 años, son pocos los funcionarios que se han animado a vaticinar de cuánto pudiera ser este primer aumento de sueldo de quien es considerada la primera mujer presidenta de Venezuela.
Al contrario, la línea oficial sigue siendo insistir en que una medida de este tipo es imposible mientras continúen las sanciones administrativas por parte de los EE. UU.
Sin embargo, algunas fuentes legislativas vinculadas al parlamento de mayoría chavista, sugieren que el salario mínimo pudiera llevarse a entre 80 y 100 dólares de cara al primero de mayo, día del trabajador.



