The New York Times: ¿El nuevo lugar de moda en Caracas? Un Marriott que ha vivido tiempos mejores

Compartir

(Traducción a la nota de The New York Times) – Desde afuera, el J.W. Marriott de Caracas se ve bastante común y corriente: una torre de 17 pisos de ladrillo visto ubicada en un distrito financiero que alguna vez fue efervescente y hoy está adormecido. Pero al entrar a su vasto y climatizado lobby, queda claro que este no es un hotel cualquiera. Una falange de estadounidenses fornidos, tatuados y bigotudos, que parecen sacados de un casting para una unidad de operaciones especiales vestida de civil, deambula por la entrada, midiendo con la mirada a quienes se aventuran adentro y negándose a decir qué están haciendo ahí. En la terraza del hotel se puede escuchar a petroleros texanos discutiendo posibles negocios en voz baja mientras toman whisky. Si se presta atención, se cuelan otras conversaciones: financistas neoyorquinos evaluando el valor de bonos venezolanos en default, o diplomáticos estadounidenses lamentándose de la calidad del desayuno buffet.

Como puesto de observación, el Marriott quizás no tenga rival a la hora de exhibir el giro de Venezuela: de ser una espina clavada en el costado de Washington a convertirse en algo parecido a un estado vasallo, tras que fuerzas estadounidenses capturaran y sacaran por la fuerza al exlíder del país en enero.

«Es indudablemente donde está la acción», dijo Ricardo Cusanno, un empresario venezolano que se ha reunido con varias delegaciones de inversionistas estadounidenses en el hotel. «El Marriott es el centro neurálgico de la transformación económica y política de Venezuela».

En parte, esto se debe a que el último piso del Marriott funciona como la sede de facto de la Embajada de Estados Unidos, lo que lo convierte en un hervidero de actividad tanto para diplomáticos como para funcionarios de inteligencia. Decenas de estadounidenses recién llegados, incluido el principal enviado, John Barrett, han hecho del hotel su residencia temporal. Esto se debe a que la colosal Embajada de Estados Unidos, ubicada a menos de tres kilómetros de distancia, está en reparaciones para volver a estar operativa después de haber sido desalojada en 2019, cuando Venezuela rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

En el piso 17 del Marriott, detrás de vallas y un cartel que dice «Área restringida, solo personal autorizado», el Departamento de Estado ha instalado su embajada improvisada, repartida en varias suites. Los empleados trabajan muy juntos, en mesas de conferencia y escritorios temporales. Los ejecutivos de negocios son invitados a reunirse con el señor Barrett, el encargado de negocios, en una suite convertida en sala de reuniones y engalanada con banderas estadounidenses.

Por ahora, la presencia estadounidense se limita en gran medida al Marriott y a las cuadras circundantes.

Aunque Caracas es más segura que en el pasado, el Departamento de Estado recomienda a los viajeros tomar precauciones para evitar ser víctimas de la delincuencia. Al personal de la embajada se le restringe alejarse mucho de las inmediaciones del hotel, lo que en la práctica significa que intentan descifrar un país del doble del tamaño de California sin poder circular libremente por su capital. A la entrada del Marriott, una flota de camionetas Nissan Patrol blancas, trasladadas recientemente por vía aérea para uso de la embajada, espera lista para salir.

Varios estadounidenses que viven en el Marriott, que tiene 269 habitaciones, piscina al aire libre y gimnasio, se negaron a hablar oficialmente porque no estaban autorizados para conversar con periodistas. Aun así, algunos de ellos accedieron a hablar siempre que no se mencionaran sus nombres. La mayoría trató de resaltar los aspectos positivos de su experiencia, como el balcón de una suite del último piso, con vistas panorámicas, que se ha convertido en un lugar popular para reunirse a observar las coloridas guacamayas de la ciudad. Las decenas de diplomáticos estadounidenses que han llegado recientemente a la ciudad buscan hacer su estadía más permanente, y ya están identificando posibles apartamentos para alojar al personal.

Por ahora, encuentran refugio en el Marriott, uno de los pocos hoteles que quedan en Venezuela donde los huéspedes todavía pueden acumular puntos en un programa de lealtad con sede en Estados Unidos, después de que Venezuela nacionalizara el emblemático Caracas Hilton y otros hoteles del país.

A los huéspedes con frecuencia se les quedan las puertas trancadas porque las baterías de los lectores digitales de las tarjetas dejaron de funcionar. El desayuno cuesta unos 32 dólares por persona, por huevos revueltos aguados y un yogur cuya procedencia, digamos, resulta cuando menos dudosa. Tampoco es el hotel más exclusivo de Caracas; esa distinción le corresponde al Cayena, un hotel de lujo donde las habitaciones cuestan casi el doble que en el Marriott. Algunos visitantes extranjeros se hospedan ahí, aunque terminen haciendo negocios en el Marriott. Tampoco es el Marriott el mejor ubicado. Los viajeros a menudo prefieren el Renaissance, que queda a poca distancia a pie de restaurantes, bares, parques y senderos para caminar. Ese tipo de opciones de hospedaje siguen fuera del alcance de la mayoría de los venezolanos, que aún esperan que la reciente conmoción política se traduzca en algún cambio en su vida cotidiana.

«Hasta que eso ocurra, buena parte de la transformación anunciada se está gestando desde el Marriott», dijo Jorge Barragán, asesor de riesgo político de Orinoco Research, una firma de inteligencia política con sede en Caracas.

Últimas Noticias

Artículos Relacionados

EE. UU. deportó a 20 migrantes a un país en África Occidental: Entre ellos habría venezolanos y cubanos

Veinte migrantes deportados por Estados Unidos llegaron este jueves a un remoto país africano que recibirá hasta 1.200...

«El interés de Delcy Rodríguez y su grupo es que nunca sea posible crear las condiciones para elecciones»

¿Más petróleo o más democracia? Esa es la pregunta que, según el exsubsecretario de Estado de Estados Unidos...

Comando Sur de EE. UU. intensifica presión contra el terrorismo y el narcotráfico en la región

El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) aseguró que sus fuerzas militares mantienen una presencia activa en el...