Elías Jaua, exvicepresidente y figura disidente del chavismo, reapareció este viernes 22 de agosto de 2025 tras fuertes rumores de que había pasado a la clandestinidad por presunta persecución del régimen de Nicolás Maduro.

En un comunicado difundido en sus redes sociales, Jaua confirmó haber tenido contacto directo con Maduro, en medio de la creciente presión internacional sobre el régimen por narcotráfico y violaciones de derechos humanos. Esta reaparición ocurre mientras Maduro enfrenta un despliegue militar de EE. UU. en el Caribe y recompensas millonarias por su captura, acusaciones que el exfuncionario rechazó implícitamente al defender la soberanía venezolana.

Jaua, quien se había mantenido en bajo perfil tras el fraude electoral del 28 de julio de 2024 que dio la verdadera victoria a Edmundo González Urrutia, expresó su desacuerdo con cualquier intervención extranjera.

“Nada en el mundo puede justificar la amenaza de una agresión militar extranjera contra nuestra patria”, afirmó, llamando a resolver conflictos internos por vías democráticas y en paz.

Sin embargo, no aclaró si efectivamente está en clandestinidad, lo que alimenta especulaciones sobre su situación.

Rumores de conspiración y distancia del Madurismo

Periodistas como Jesús Medina Ezaine, Ibéyise Pacheco y Orlando Avendaño reportaron que Jaua era buscado por presunta conspiración contra Maduro, motivando su supuesta clandestinidad. Pacheco recordó que Chávez lo consideró su sucesor, pero Jaua declinó. Avendaño lo incluyó en una lista de chavistas bajo presión, junto a Julio César Torres (detenido por narcotráfico) y Gladys Requena (quien renunció). Jaua, distanciado del madurismo por diferencias en el PSUV, ha criticado la estructura del partido sin romper completamente con el chavismo.

El comunicado de Jaua, verificado en su cuenta de X (@EliasJauaPSUV), muestra una foto suya con el mensaje: “He tenido comunicación reciente con el presidente Nicolás Maduro sobre esta coyuntura, lo cual agradezco. La patria está primero. ¡Viva Venezuela!”.

Fuentes como NTN24 y El Nacional confirman que no hay orden de captura pública contra él, pero el régimen de Maduro ha intensificado la vigilancia tras el despliegue de EE. UU.

La reaparición de Jaua coincide con el cerco militar de EE.UU., que incluye destructores como USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, un escuadrón anfibio con 4.500 efectivos y un submarino nuclear clase Virginia. Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, afirmó que Trump usará «todo su poder» contra el narcotráfico, calificando a Maduro como «líder fugitivo» de un cartel. La recompensa por Maduro es de 50 millones de dólares.