El equipo diplomático del régimen venezolano en Washington ha iniciado los preparativos para recuperar y reacondicionar las sedes oficiales que permanecieron cerradas desde 2019.

Félix Plasencia, líder de la representación del régimen en esta nueva etapa, tiene entre sus prioridades la rehabilitación de la Embajada, ubicada en Georgetown, y la residencia oficial en la conocida Avenida de las Embajadas, dos inmuebles que evidencian años de abandono.

Con información de El Nacional

Durante el fin de semana, Plasencia, junto al viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, informó a través de un video publicado en la red social X que Venezuela “recuperó” los edificios de la legación diplomática y que éstos serán “rehabilitados” para ponerse al servicio de «todos los venezolanos”.

La reactivación de estos espacios es posible tras la decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de flexibilizar restricciones sobre las misiones diplomáticas venezolanas, lo que permite gestionar recursos, contratar servicios y reanudar operaciones administrativas.

Restableciendo servicios consulares

De acuerdo con fuentes consultadas, las labores iniciales se centran en la recuperación de las estructuras principales, incluida la sede de la embajada —un edificio de cuatro plantas— y la residencia del embajador, una construcción de estilo art déco de 1939 catalogada como patrimonio histórico de la ciudad.

Ambos inmuebles estuvieron en el centro de la disputa política en 2019, cuando fueron ocupados durante semanas por activistas en medio del reconocimiento de Estados Unidos a Juan Guaidó como presidente interino. Posteriormente, el llamado “gobierno interino” mantuvo el control de la misión hasta su disolución en 2023, cuando las instalaciones quedaron bajo resguardo del Departamento de Estado.

El avance en Washington coincide con la reapertura de la embajada estadounidense en Caracas, anunciada este lunes.

Desde el Departamento de Estado indicaron que su equipo se encuentra “restaurando el edificio» para facilitar “el regreso del personal lo antes posible y la eventual reanudación de los servicios consulares”, aunque sin precisar fechas.

En este nuevo escenario, la reapertura de la sede venezolana en Estados Unidos no solo permitirá restablecer servicios consulares para miles de ciudadanos, sino también reactivar canales de relación con organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.