A dos semanas del doble terremoto que devastó Venezuela, las labores de búsqueda de cuerpos y retirada de escombros continúan este miércoles en un país que acumula al menos 3.685 muertos y 16.740 heridos según el último balance del gobierno. Hoy también concluye el luto nacional de siete días decretado por la dictadora Delcy Rodríguez en homenaje a las víctimas de los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 del 24 de junio.

En La Guaira, el estado más devastado, se prevé una vigilia a las 4 de la tarde en la plaza El Cónsul, mientras algunos pequeños comercios comienzan a reabrir sus puertas en un retorno a la normalidad que aún se siente frágil. El desastre generó aproximadamente 1,2 millones de toneladas de escombros en las zonas más afectadas, según una evaluación preliminar del PNUD del 29 de junio. De ese total, unas 915.000 toneladas corresponden a edificios dañados y 332.000 toneladas a artículos domésticos y pertenencias. Los mayores volúmenes se concentran en Catia La Mar, Caraballeda y Urimare, identificadas como áreas prioritarias para la gestión de escombros.

La ONU se involucra directamente

El secretario general adjunto de la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, llegó al país en las últimas horas y se reunió el martes con Delcy Rodríguez para coordinar la respuesta a la emergencia. Este miércoles intervendrá desde Caracas en una sesión informativa virtual a nivel ministerial sobre la respuesta humanitaria, los próximos pasos y lo que pueden hacer los Estados miembros de la ONU para apoyar a Venezuela. Su visita, que se extenderá cuatro días, incluye encuentros con sobrevivientes, personal de primera línea, altos cargos del gobierno y equipos de búsqueda y rescate.

Según el ministro de Educación del régimen, Héctor Rodríguez, 14.634 personas se encuentran actualmente alojadas en 87 campamentos transitorios habilitados por la dictadura.