24 organizaciones civiles y científicas, lideradas por la Academia Nacional de Medicina y la ONG Provea, han emitido un comunicado urgente exigiendo a las autoridades del régimen medidas inmediatas ante lo que califican como el inicio de una epidemia de fiebre amarilla. La principal crítica es la falta de transparencia y el hecho de que los primeros casos se detectaron en junio de 2025, pero el régimen tardó ocho meses en reconocer la situación públicamente.

Expertos subrayan que la protección de la ciudadanía frente a enfermedades prevenibles depende de una comunicación oportuna y de decisiones basadas en evidencia. En una misiva dirigida al Ministerio de Salud y a la Asamblea Nacional Chavista instó al régimen a publicar los boletines epidemiológicos correspondientes a 2024, 2025 y lo que va de 2026, argumentando que la opacidad informativa debilita la respuesta sanitaria y la confianza de la población.

Con información de El Carabobeño

La respuesta oficial y el balance de contagios

La ministra de Salud, Nuramy Gutiérrez, confirmó recientemente que durante el año pasado se registraron fallecimientos a causa de esta enfermedad, aunque evitó precisar la cifra exacta para no generar alarma. Según el balance oficial más reciente, en lo que va de 2026 se han contabilizado siete casos positivos, mientras que la vicepresidenta de Salud, Isabel Iturria, había reportado previamente un acumulado de 36 contagios desde mediados del año anterior.

Ante esta situación, el régimen ha declarado una «alerta epidemiológica» con el objetivo de alcanzar una cobertura de vacunación del 95%. Las autoridades informaron sobre la inmunización de 49,000 personas en fechas recientes, sumándose a los tres millones de ciudadanos vacunados durante la última década, un proceso que ha contado con el respaldo de donaciones internacionales provenientes de países como India, Rusia y Brasil.

Desafíos en la cobertura de inmunización

A pesar de estos esfuerzos, el panorama sigue siendo complejo. Grupos especialistas, como la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, han advertido que el Programa Ampliado de Inmunización no ha logrado cumplir sus metas de cobertura en los últimos diez años. Este rezago histórico, sumado a la actual emergencia, pone de manifiesto la necesidad de fortalecer el sistema de salud para garantizar que las vacunas lleguen de manera efectiva a toda la población venezolana.