Un operativo contra el Tren del Llano en Guárico dejó al menos siete muertos tras un enfrentamiento con fuerzas de seguridad, en una región donde la violencia y el control territorial siguen imponiéndose.
El procedimiento ocurrió el 30 de abril de 2026 en el sector Cerro Grande, zona rural de Tucupido, donde comisiones mixtas del CONAS, CICPC, SEBIN y otros cuerpos de seguridad ejecutaron un despliegue contra integrantes del Tren del Llano.
Un operativo en una zona clave del crimen organizado
El operativo se desarrolló en el municipio José Félix Ribas, considerado uno de los bastiones históricos del Tren del Llano.
Según reportes, el grupo abatido formaba parte de la célula conocida como “Tucupido”, vinculada a actividades de extorsión, secuestro y control territorial en zonas rurales.
Durante el procedimiento fueron incautadas armas de alto calibre, incluyendo fusiles FAL, AR-15, una pistola 9 mm y una granada.
Quiénes eran los abatidos
Entre los fallecidos se identificaron varios miembros de la estructura criminal, conocidos por sus alias:
- “Cara e’ Perro”
- “Tato”
- “Calamardo”
- “Tico Burguer” o “Ricardito”
- “Manuelito” o “El Flaco”
- Una mujer conocida como “La India”
Al menos cuatro de ellos tenían solicitudes judiciales por delitos graves como homicidio y extorsión.
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Golpe a una estructura que sigue activa
El operativo tren llano guarico abatidos es presentado como un golpe importante contra la organización.
Sin embargo, la realidad es más compleja.
El Tren del Llano no es una estructura centralizada, sino una red fragmentada en células que operan en distintas zonas del país.
Esto significa que, aunque se neutralicen grupos específicos, la organización puede seguir funcionando.
El Tren del Llano: origen y evolución
El grupo surgió en el estado Guárico alrededor de 2008, inicialmente como una banda dedicada al robo de vehículos en zonas rurales.
Con el tiempo, evolucionó hacia una megabanda con múltiples actividades ilícitas:
- Extorsión a productores agropecuarios
- Secuestros
- Abigeato (robo de ganado)
- Sicariato
- Control de rutas rurales
Su fundador fue José Antonio Tovar Colina, alias “El Picure”, abatido en 2016.
Actualmente, la organización es liderada por alias “El Pipi”, también conocido como “Óscar del Llano”.
Un modelo criminal distinto al Tren de Aragua
A diferencia del Tren de Aragua, el Tren del Llano tiene un carácter más local.
Opera principalmente en los llanos venezolanos, con fuerte presencia en Guárico y zonas cercanas.
Mientras el Tren de Aragua se ha internacionalizado, el Tren del Llano mantiene un enfoque territorial, centrado en la extorsión y el control rural.
Esta diferencia es clave para entender su funcionamiento.
¿Enfrentamiento o narrativa oficial?
Como ocurre en muchos operativos de este tipo, la versión oficial habla de un enfrentamiento armado.
Sin embargo, en Venezuela estos procedimientos suelen generar dudas.
En años anteriores, organizaciones de derechos humanos han cuestionado este tipo de operativos, señalando posibles ejecuciones extrajudiciales.
En este caso, no hay reportes independientes que confirmen o contradigan la versión oficial.
Guárico: territorio en disputa
El operativo refleja una realidad persistente: Guárico sigue siendo una zona de alta actividad criminal.
A pesar de años de operativos, la presencia del Tren del Llano no ha sido completamente erradicada.
Por el contrario, la banda ha logrado adaptarse, fragmentarse y mantener control en zonas rurales clave.
Esto evidencia que el problema no es solo policial, sino estructural.
Intensificación de operativos en 2026
El operativo tren llano guarico abatidos se suma a una serie de acciones realizadas en lo que va de 2026.
En los primeros meses del año, varios líderes de la organización han sido abatidos en distintas zonas del estado.
Sin embargo, estos golpes no han logrado desmantelar completamente la estructura.
La actividad delictiva continúa, especialmente en áreas como Tucupido y El Sombrero.
Un ciclo que se repite
La dinámica es conocida:
- Operativos con múltiples abatidos
- Declaraciones oficiales de “golpe contundente”
- Reaparición de células criminales semanas después
Este ciclo refleja la dificultad de enfrentar organizaciones que operan en territorios donde el Estado tiene presencia limitada.
Implicaciones: control territorial y ausencia del Estado
El caso pone en evidencia un problema central:
El control territorial en amplias zonas del país no está completamente en manos del Estado.
Grupos como el Tren del Llano ejercen poder real sobre comunidades, rutas y actividades económicas.
Esto genera un entorno donde la población queda expuesta a extorsión, violencia y falta de protección.
¿Qué cambia realmente?
Aunque el operativo puede representar un avance puntual, no resuelve el problema de fondo.
La estructura del Tren del Llano sigue activa.
El control territorial sigue fragmentado.
Y la capacidad del Estado para garantizar seguridad sigue siendo limitada en zonas rurales.



