Las empresas de Julio Martínez Martínez, pagador del expresidente del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero a través de Análisis Relevante, recibieron pagos mensuales desde 2020 hasta noviembre del 2025 por parte de Plus Ultra, la aerolínea que está bajo la lupa por recibir grandes cantidad de dinero mediante un rescate financiero por parte del Gobierno del país europeo.

Según la información suministrada a ABC de España, el total de estos bonos ascienden a la cantidad de 458 mil euros sin contar el IVA y se hicieron bajo el concepto de un contrato de iguala por el que se prestaba cualquier tipo de servicio para la aerolínea en Venezuela.

Martínez fue detenido en diciembre del 2025 por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional con el motivo de una investigación por blanqueo de capitales que pone foco en el destino del dinero: el rescate público de Plus Ultra. Los agentes sospechan que acabó en las cuentas de un tejido empresarial diseñado por un abogado suizo.

El empresario detenido comenzó a cobrar de la empresa de Plus Ultra en 2020.

Fue recomendado por el exconsejero de la compañía Rodolfo Reyes con quien había trabajado de forma conjunta. Sus referencias laborales en Venezuela propiciaron este acercamiento, por lo cual Martínez negoció una iguala con un correspondiente pago mensual que se depositaba con frecuencia en la cuenta bancaría de Análisis Relevante.

Con información de ABC en España

Se da la circunstancia de que el expresidente del Gobierno Zapatero realizaba informes y cobraba -tanto él como sus hijas- de esta sociedad, tal y como reconoció durante su comparecencia en el Senado. Plus Ultra también pagó a Julio Martínez a través de las empresas de Voli Analítica S.L. e Iot Domotic Europe S.L. Estas fuentes explican que, a través de esta última firma, recibió una cantidad al proporcionar un programa de software para la aerolínea.

Los pagos de la compañía a Julito se extendieron hasta octubre/noviembre de 2025. La vinculación laboral de ambos se rompió tras la detención del empresario por su vinculación en el caso Plus Ultra. Estas cantidades mensuales fueron declaradas de forma íntegra en los correspondientes formularios de Hacienda que se elaboraban y presentaban de forma trimestral.

De igual forma, Plus Ultra conserva documentación de los trabajos que reclamaba que hiciera Julito Martínez. Estas labores eran tales como la renovación de documentos en Venezuela o la consecución de elementos como pistas de aterrizaje, según ha podido conocer ABC. Uno de los cometidos que realizó con éxito fue recuperar piezas que estaban interceptadas en aduanas y que eran necesarias para poder arreglar los aparatos.

El intercambio de información entre Julio Martínez y Plus Ultra era constante hasta el momento en el que fue detenido

Por el lado del amigo de Zapatero estas evidencias se encuentran en su ordenador y sus dispositivos que fueron incautados por los agentes que registraron su domicilio y sus propiedades en Alicante. «El ‘reporting’ entre la empresa y Julito era constante», detalla otra fuente conocedora de los trabajos que fue desarrollando a lo largo de los años.

Plus Ultra no era la única sociedad para la que trabajaba Julio Martínez Martínez. El empresario también facturaba para otras grandes empresas españolas en Venezuela y en China, tal como desveló ‘El Mundo’. Una cantidad que superaba el millón de euros. No obstante, los investigadores también tienen en sus diligencias la información del servidor de Plus Ultra del que se llevaron todos los datos referentes a las finanzas de la empresa. Sea como fuere, la UDEF de la Policía Nacional tiene el foco puesto en los pagos realizados a Análisis Relevante. Esta empresa se constituyó a principios de enero y en un primer momento contó con la participación de Sergio Sánchez, el que fuera responsable de comunicación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). El ahora alto cargo de Movistar afirmó que él mismo se encargó de elaborar los informes que usó Zapatero.

Las explicaciones de Julio Martínez se están haciendo esperar. El empresario ha sido citado en tres ocasiones en el Senado pero ha declinado acudir por razones médicas ya que no se encuentra en condiciones de enfrentarse a la esfera mediática. Las fuentes consultadas detallan que aún se encuentra en ‘shock’ varios meses después de su detención. Julito proviene de una conocida familia en Alicante con fuerte arraigo y muchos contactos gracias a los negocios inmobiliarios que siempre han desplegado y que les hizo ganar notoriedad.

Así, las dos primeras veces que fue llamado a la Cámara Alta no se encontró forma de llegar a él. Hubo una tercera con más éxito, pero el empresario afirmó que tenía una depresión. Otro de los motivos fundamentales por los que prefiere guardar silencio es por el secreto del sumario. No sabe los delitos de los que se le acusan más allá del delito de blanqueo de capitales que figura como motivo de su detención.

De forma paralela, la Audiencia Nacional ordenó el bloqueo de las cuentas bancarias de sus empresas. Un movimiento con el que buscan preservar pruebas, pero que daña bastante la economía personal de Julito. Todo ello mientras sigue sin haber comunicación entre este hombre y quien fuera su amigo José Luis Rodríguez Zapatero.