El dirigente opositor y ex preso político Jesús Armas sostuvo encuentros claves en Washington con legisladores de Estados Unidos para denunciar la situación actual de los presos políticos que continúan secuestrados por el régimen venezolano, denunciando los centros de torturas y penitenciarios como El Helicoide, El Rodeo y otras instalaciones donde se practican la violación sistemática de Derechos Humanos.
Junto con la activista y defensora de DD. HH., Sairam Rivas, Armas se reunión con la congresista María Elvira Salazar y el congresista Mario Díaz-Balart, a quienes denunciaron los maltratos que enfrentan más de 500 presos políticos actualmente secuestrados en Venezuela pese a los anuncios de liberaciones y la Ley de Amnistía promulgada por la dictadura y la Asamblea Nacional Chavista.
«Lo primero es que quiero agradecerles a ellos y a esta administración por el compromiso tan profundo que tienen con la democracia en Venezuela», expresó Jesús Armas en NTN24, quien destacó que María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart «han sido las voces fundamentales de nuestra lucha dentro del Congreso de Estados Unidos».
La congresista Salazar emitió un mensaje tras el encuentro: «Hoy estuve con Jesús Armas, una voz que el régimen de Nicolás Maduro intentó callar y no pudo. Durante más de un año, la dictadura lo mantuvo preso, secuestrado, aislado y sometido a abuso. Hoy Jesús está libre, gracias al liderazgo del presidente Trump y el secretario Marco Rubio».
Armas relató su experiencia en detención clandestina: «Fui sometido a duros interrogatorios, pero sobre todo a tortura. Utilizaron bolsas plásticas para asfixiarme y tratar de que hablara sobre la ubicación de María Corina Machado, de Juan Pablo Guanipa y acerca de los próximos pasos de la oposición venezolana«.
Con información de NTN24
Posteriormente fue trasladado a Zona 7, donde permaneció en condiciones de hacinamiento con presos comunes, sin acceso a baños adecuados, agua o comida.
En el Helicoide, explicó, «las torturas fueron distintas. Tenían que ver más con lo psicológico». Armas estuvo casi 13 meses aislado sin ningún tipo de visita, llamadas ni comunicación con el exterior, compartiendo espacio con otros presos políticos como Freddy Superlano, Perkins Rocha y Biagio Pilieri.
Por su parte, Sairam Rivas denunció que la llamada ley de amnistía «se está convirtiendo en un elemento de mayor revictimización» al excluir casos de delitos políticos como rebelión, conspiración, terrorismo y traición a la patria, e incluso a personas «falsamente acusadas de homicidio».



