A dos semanas de los terremotos que conmocionaron Venezuela, las réplicas también se sienten dentro del gabinete del régimen, la dictadora Delcy Rodríguez anunció cambios en diferentes ministerios, pero el que más resonó en la opinión pública fue la salida de José David Cabello del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), cargo que ocupó durante más de 18 años.
Para el exfiscal y abogado binacional Zair Mundaray, el movimiento no representa ningún cerco contra su hermano el ministro de Interior, Justicia, Paz del régimen, Diosdado Cabello, todo lo contrario.
El hermano silencioso del número dos
Conocido como «el Mocho Cabello» tras perder la mano izquierda en un accidente durante sus años como cadete en la Academia Militar, José David Cabello recorrió varios cargos dentro del gobierno de Hugo Chávez: gerente del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, presidente de Conviasa y ministro de Infraestructura, hasta aterrizar en el Seniat, donde mantuvo un perfil deliberadamente bajo durante casi dos décadas.
Mundaray explicó que ese silencio no fue casualidad, sino estrategia.
«José David Cabello esencialmente es un operador de la repartición del modelo de Estado mafioso. Era imprescindible mantenerse acá. El Seniat era el organismo que tenía un control bastante importante de los puertos y aeropuertos en Venezuela, todo lo que se exporta y todo lo que se importa. Desde la perspectiva de la empresa criminal, esto era un puesto absolutamente clave para Diosdado Cabello», afirmó.
Más allá del control físico de áreas estratégicas del país, el Seniat operó durante años como una caja negra inauditable. «Tú no tienes forma de saber cuánto fue la recaudación. No hay empresa que no pase por el tamiz del Seniat. El control férreo de la empresa privada o de cualquier iniciativa privada pasaba por Diosdado Cabello», señaló el exfiscal.
Mundaray también recordó cómo el Seniat fue utilizado como herramienta de represión durante la campaña presidencial de 2024. «Todos vimos cómo cuando María Corina Machado llegaba a un hotel durante su recorrido por el país, acto seguido llegaba el Seniat y cerraba la empresa, creaba deudas ficticias o vencidas para quebrar empresarios. Fue utilizado como un arma política de manera permanente», denunció.
¿Un cerco contra Diosdado? Mundaray dice que no
La pregunta central que recorre el ambiente político venezolano es si la salida de José David del Seniat representa una derrota para Diosdado Cabello. Mundaray fue categórico: no lo es, porque el hermano del ministro del Interior pasa ahora a presidir Pequiven, la empresa estatal petroquímica venezolana.
«Yo no soy de los que me atrevo a decir que es un tema menor darle el control de la industria petroquímica venezolana a Diosdado Cabello. No es un premio de consolación como algunos lo plantean. Esto es ponerlo a participar de manera directa en toda la actividad petroquímica del país», advirtió.
El exfiscal apuntó además a las implicaciones de ese movimiento en el contexto del narcotráfico: «Varios de los insumos precursores en materia de droga se producen en la petroquímica en general. Así que cuando uno lo ve, el impacto es importante». A esto se suma que Monómeros Colombo Venezolanos también pasaría bajo el control de la órbita de Cabello.
El círculo que se achica
En cuanto a quién llena el vacío dejado por José David en el Seniat, Mundaray señaló a Román Maniglia, vinculado familiarmente a la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez. Para el exfiscal, el nombramiento revela algo más significativo: el círculo de poder en Venezuela se hace cada vez más pequeño.
«Cuando tú excluiste al chavismo originario, luego a la organización criminal de Tareck El Aissami y ahora a todo el sector de Maduro, el círculo que queda es muy pequeño: los incondicionales de Delcy y Jorge Rodríguez y los incondicionales de Diosdado Cabello. Están llevando a Carmen Meléndez al sector impositivo y aduanal, así como metieron a Diosdado en el sector petrolero. Olvídense de Maniglia, esto es un tema de Carmen Meléndez», explicó.
2.000 militares estadounidenses y el control del espacio aéreo
Mundaray también abordó la presencia de más de 2.000 militares de Estados Unidos en territorio venezolano tras los terremotos. Para el exfiscal, no hay duda sobre quién controla realmente el espacio aéreo.
«Tú no puedes permitir poner en riesgo 2.000 tropas americanas sin controlar quién está en el espacio aéreo, por qué está allí, si es amigo o enemigo. Así que eso no es algo discutible. Por supuesto que hay un control», afirmó, aunque advirtió que el vínculo de Washington con el régimen plantea preguntas que aún no tienen respuesta sobre hasta dónde está dispuesta la administración Trump a mantener esa alianza con una estructura mafiosa.
El bolichico Betancourt en el juego
Mundaray cerró la entrevista con una revelación que considera igualmente preocupante: el empresario Alejandro Betancourt, conocido «bolichico» vinculado a casos de corrupción investigados en Estados Unidos, no solo asesora a Delcy Rodríguez en materia eléctrica, sino que también está involucrado en la pretensión de recuperar el sector petrolero con empresas de servicios a Pdvsa.
«Esto esencialmente es muy grave. No es posible que tú recuperes el país a partir de los métodos y con los sujetos que lo llevaron a la destrucción. Aquí no hay ninguna pericia técnica. Lo que sí sabe hacer Betancourt es moverse en el mundo internacional y mover dinero. Para la recuperación eléctrica y petrolera real sobra gente en el Colegio de Ingenieros, en la Universidad Central, en la Universidad de Carabobo. ¿Cuál es su aporte técnico real? Aquí no hay ninguno. Esto hay que verlo con lupa», concluyó.


