Este jueves se conoció la muerte de José Breijo, ciudadano uruguayo-venezolano de 71 años, preso político que pasó más de dos años detenido injustamente en la cárcel de Tocuyito y que desde mayo cumplía una medida de casa por cárcel. El activista y periodista Carlos Julio Rojas dio a conocer la noticia en su cuenta de Instagram.
«Con mucho dolor debo anunciar la muerte de mi hermano de vida, el preso político uruguayo-venezolano José Breijo, quien fue acusado injustamente de terrorismo y pasó más de dos años secuestrado en Tocuyito», escribió Rojas, quien adjudicó el deterioro de la salud de Breijo a las condiciones que enfrentó durante su reclusión y acusó a las autoridades de haberle negado la libertad «hasta su último aliento».
Con información de El Nacional
Detenido por fotografiar una bandera
José Breijo fue imputado en 2023 por presuntos actos de terrorismo tras tomar una fotografía a una bandera con inscripciones en árabe en un local comercial de Caracas. Permaneció más de dos años en Tocuyito, cárcel ubicada en el estado Carabobo, período durante el cual sus familiares y organizaciones de derechos humanos alertaron de forma reiterada sobre las condiciones inhumanas en las que se encontraba.
El 26 de mayo le fue otorgada una medida de arresto domiciliario, pero al regresar a su residencia en el edificio Pasquiareli de Bello Monte, en Caracas, encontró que su apartamento había sido ocupado por un funcionario del Grupo de Operaciones Especiales que presuntamente formó parte del operativo de su detención en 2023. Con la prohibición de salir de la residencia y sin poder acceder a su propio hogar, Breijo se vio obligado a dormir en un colchón en el pasillo frente a su apartamento.
«Me quitaron dos años de mi vida preso injustamente y ahora me roban mi apartamento con todas mis pertenencias adentro. Soy un anciano trabajador, no un terrorista. Me lo han quitado todo», expresó el anciano.
El desalojo, el hospital y la negativa de la libertad
Tras una ola de denuncias públicas lideradas por vecinos y el propio Rojas, el funcionario fue desalojado, pero las pertenencias de Breijo ya habían desaparecido. Un día después, por intermediación de la Defensoría del Pueblo, el Tribunal contra el Terrorismo autorizó su traslado a un centro asistencial por un severo cuadro respiratorio. Diecinueve días después recibió el alta médica y regresó al apartamento para continuar el arresto domiciliario bajo supervisión médica.
Sus abogados Eduardo Torres y Erick Camargo acudieron al Tribunal contra el Terrorismo para solicitar su libertad plena. La petición no prosperó.
«Pepe eres un mártir y nuestro mayor homenaje es luchar hasta recobrar la democracia en Venezuela y lograr la liberación de todos los presos políticos», escribió Rojas al anunciar su muerte.



