Una investigación conjunta de Transparencia Venezuela, el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), Armando.info, La Prensa de Panamá y Diario de Cuba reveló que el entorno del dictador Nicolás Maduro hizo negocios millonarios con el crudo de Pdvsa hasta los meses previos a su captura y al bloqueo naval de Estados Unidos en el Caribe.
Según la investigación, sociedades registradas en China, Singapur y Hong Kong vinculadas al empresario panameño Ramón Carretero Napolitano casi monopolizaron la comercialización del crudo estatal durante 2025. Al menos tres compañías de papel, Hangzhou Energy, Shineful Energy y Forever Energy Trading, despacharon 47 millones de barriles desde puertos venezolanos entre mayo y septiembre de 2025, en operaciones valoradas en aproximadamente 2.600 millones de dólares según datos internos de Pdvsa.
Los nombres de Carretero y de Carlos Malpica Flores, sobrino de Maduro, no aparecen formalmente en los documentos de esas empresas, manejadas por prestanombres, según tres fuentes dentro de la estatal. The New York Times había publicado en mayo de 2026 que ambos representaron a Hangzhou Energy en reuniones con Pdvsa, pese a que sus responsables formales figuraban en China.
Carretero se convirtió en figura clave en Caracas desde 2013, cuando acumuló decenas de contratos multimillonarios, desde la construcción del estadio Hugo Chávez hasta la implementación del Carnet de la Patria. El negocio mayor llegó con el crudo: sus sociedades se volvieron esenciales para eludir las sanciones estadounidenses.
Con información de Monitoreamos / Transparencia Venezuela
Malasia como puerta de salida y Cuba como destino
Casi todos los movimientos de las tres sociedades tuvieron a Malasia como destino principal, convertida desde 2019 en el principal punto de trasbordo tras las sanciones a Pdvsa. Las exportaciones declaradas desde ese país hacia China registraron un aumento ficticio del 400%, según datos de la aduana china. Otros embarques llegaron al puerto de Matanzas, en Cuba, como parte del auxilio energético que Venezuela mantenía con el régimen cubano.
Casi la mitad de los envíos utilizaron buques de «flotas oscuras», embarcaciones que desactivan sus sistemas de navegación para ocultar sus movimientos. La investigación documentó 70 operaciones con 23 de esos buques. Entre ellos figura el Iria, con bandera de Islas Comoros, que aparece como buque madre en al menos seis operaciones de Hangzhou Energy hacia Malasia, y el Malak, sancionado, que trasladó 540.000 barriles de fuel oil hacia Matanzas para Shineful Energy.
La investigación también documentó el caso del buque Skipper, interceptado en diciembre de 2025 por fuerzas militares estadounidenses mientras trasegaba crudo venezolano contratado conjuntamente por la cubana Cubametales y Shineful Energy, y que transfirió parte de su carga en alta mar antes de continuar rumbo a Asia.
El nexo cubano y las sanciones
Entre mayo y septiembre de 2025 fueron enviados al menos ocho cargamentos de crudo y fueloil desde Venezuela hacia Cuba a nombre de Cubametales, por un valor aproximado de 429 millones de dólares. Sin embargo, plataformas de rastreo marítimo y registros del Instituto de Energía de la Universidad de Texas no muestran arribos de los buques citados en los documentos de Pdvsa a los puertos cubanos de Matanzas, La Habana o Cienfuegos, por lo que el destino final de varios embarques permanece como un misterio.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Carretero y a Malpica Flores el 11 de diciembre de 2025, extendiéndose posteriormente a los hermanos de Carretero y a varios integrantes de la familia Malpica Flores, parientes de la ex primera dama Cilia Flores.
El dictador cubano Miguel Díaz-Canel admitió en abril que, desde la captura de Maduro, la economía de la isla sufrió la falta de apoyo petrolero desde Caracas, aunque evitó revelar cifras. La alianza periodística intentó contactar a Carretero, quien no respondió al cuestionario enviado.



