John M. Barrett, encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, llegó a Venezuela el jueves 23 de abril. A través de un mensaje publicado en la cuenta oficial de Instagram de la embajada y además adelantó que su gestión estará enfocada en ejecutar la estrategia trazada por Washington para esta nueva etapa bilateral.

“Estoy en tierra venezolana para seguir implementando el plan de tres fases de POTUS (Donald Trump) y del SecRubio (Marco Rubio), y ofrecer resultados para la gente de nuestros países. Es un honor representar a los Estados Unidos en este momento histórico de nuestras relaciones con Venezuela”, expresó el diplomático, en lo que constituye su primera declaración pública desde Caracas.

El «plan de tres fases» de la administración de Donald Trump, diseñado en conjunto con el Secretario de Estado Marco Rubio, busca guiar la transición en Venezuela tras la captura del dictador Nicolás Maduro el pasado 03 de enero.

Con información de El Nacional

La primera etapa, denominada de estabilización, se enfoca en la atención inmediata de la crisis humanitaria y el control supervisado de los recursos del Estado. Bajo este esquema, Washington busca garantizar que los ingresos nacionales se destinen prioritariamente a servicios públicos y salud, bajo un marco de transparencia monitoreado por organismos internacionales y la oficina de Barrett en Caracas.

La segunda fase se centra en la reconstrucción económica, con un énfasis crítico en el sector energético. Este paso contempla la apertura total de la industria petrolera a la inversión de empresas occidentales y una reforma profunda de PDVSA para revertir años de desinversión.

Según los lineamientos de la Casa Blanca, el objetivo es restaurar la seguridad jurídica para atraer capitales extranjeros, permitiendo que Venezuela recupere su rol como proveedor confiable de energía en el mercado global mientras sanea su deuda externa.

Finalmente, el plan culmina con la institucionalización democrática, que tiene como meta principal la celebración de elecciones generales competitivas y libres antes de que finalice 2026. La misión diplomática liderada por Barrett actúa como el puente de comunicación directa para supervisar que se cumplan las garantías electorales y el cronograma acordado. Con este despliegue, Estados Unidos busca consolidar un aliado estratégico en la región y cerrar definitivamente el ciclo de sanciones a medida que el nuevo gobierno electo asuma plenamente sus funciones.