El proceso de conversaciones entre la delegación del Ejecutivo nacional y la Asamblea Nacional de 2015 se instaló formalmente este jueves 6 de agosto en Caracas, en el centro de convenciones Simón Bolívar, dentro de La Carlota, una obra que Nicolás Maduro mandó a construir y nunca vio inaugurada.

El lugar fue propuesto por Jorge Rodríguez, jefe de la delegación oficialista, con un argumento que lo dice todo sobre la naturaleza del proceso: se trata de un espacio que es «casi un búnker» que permite limitar «tanto a medios de comunicación como algunos factores que puedan intentar actuar contra la mesa». No quedó claro si se refería a quienes han protestado reclamando elecciones prontas o a quienes han quemado banderas de Estados Unidos mientras denuncian la entrega de la soberanía y la traición al legado de Hugo Chávez.

La instalación pública ocurrió pasadas las 4:00 p.m. con todos los integrantes bien acicalados. Nadie salió vestido de rojo rojito. El azul «devoró» la jornada.

Con información de Tal Cual

Un debut con tropiezos logísticos

Sergio Vergara, de Voluntad Popular, debía integrar la comisión de la AN 2015, pero no pudo llegar a tiempo al país desde Estados Unidos y fue sustituido en la primera jornada por su copartidaria Desirée Barboza. Vergara se incorporará este viernes para la segunda jornada. La delegación opositora quedó así con Dinorah Figuera acompañada de cuatro hombres, en contraste con la del oficialismo que incluye a tres mujeres.

Aunque no estuvieron ante las cámaras, enviados de Estados Unidos permanecen muy involucrados en el proceso y siguen de cerca cada punto conversado, según fuentes conocedoras de la dinámica. El proceso está tan guiado por el Departamento de Estado que desde la llegada de la delegación opositora al país, sus integrantes han sido recibidos por funcionarios estadounidenses, se han trasladado en vehículos de Estados Unidos y se han alojado en el mismo hotel donde se hospedan funcionarios de ese país en Caracas.

La agenda y los plazos

El comunicado conjunto publicado el jueves establece que el primer ciclo de trabajo se extenderá en sesión permanente hasta el miércoles 12 de agosto, cuando se definirá la continuidad de la plenaria. La agenda tiene tres puntos. El primero, sobre atención posterremoto del 24 de junio, se interpreta como una vía para abrir discusiones sobre el acceso a recursos venezolanos congelados en el exterior que Miraflores aspira usar para la gestión del gobierno interino. El segundo, sobre fortalecimiento de la democracia, remite a la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia. El tercero, sobre libertades y garantías políticas, apunta al rediseño del aparato de Estado, que en su configuración actual funciona como un mecanismo de represión.

Figuera marcó tiempos concretos al llegar al aeropuerto de Barcelona: nuevo CNE en diciembre, nuevo TSJ en noviembre y avances en materia de derechos políticos en octubre de 2026.

El proceso de nombramiento de nuevos magistrados del TSJ, que se había detenido antes del terremoto, permanecerá en pausa hasta que la mesa de diálogo registre avances y se hagan los ajustes burocráticos para «resetear» lo comenzado y designar una nueva Corte aceptable para todos.

El lenguaje importa

El comunicado conjunto incluyó una novedad simbólica: la oposición firmó por primera vez un escrito calificando a su contraparte como «Delegación del Gobierno Nacional» y no como gobierno interino. Cada parte, eso sí, «vistió» el comunicado a su manera: la delegación de Figuera le puso sello de la Asamblea Nacional de 2015, mientras la de Rodríguez lo dejó sin firma ni membrete.

Según declaró Paola Bautista, vicepresidenta de Formación y Programas de Primero Justicia, a María Corina Machado se le informó en abril cómo se estaba delineando este proceso, diseñado por el Departamento de Estado, y ella no habría estado de acuerdo con el esquema, lo que la llevó a marcar distancia.

El diálogo ha generado discusiones internas en Primero Justicia, la Plataforma Unitaria Democrática y otros sectores opositores sobre si la Plataforma resultó insuficiente para conducir este momento. Fuentes consultadas señalaron que en esas discusiones se incluye el papel de Machado, con quien será necesario «reconstruir la relación», en tanto la Plataforma continúa reconociéndola como su candidata presidencial y como el liderazgo popular opositor más respaldado.

La PUD emitió este jueves un comunicado reafirmando la hoja de ruta presentada en Panamá y exigiendo «libertad plena e inmediata de todos los presos políticos», el cese de la persecución, el regreso de los exiliados y la restitución de los derechos civiles y políticos como condiciones indispensables para la reconstrucción del país.

Un detalle que no pasa desapercibido: los negociadores que han participado en procesos anteriores entre el chavismo y la oposición coinciden en que Jorge Rodríguez «siempre busca dilatar a su favor» los tiempos de las conversaciones. El inicio del diálogo ya se retrasó respecto a lo previsto, algo que fuentes enteradas atribuyeron a la delegación oficialista, que «aplicó operación morrocoy a los preparativos».