Integrantes del Urban Search and Rescue Florida Task Force regresaron a Miami cerca de la medianoche del lunes, tras ocho días de labores en las zonas más golpeadas de Venezuela por los terremotos del 24 de junio. Bomberos y equipos K-9 de la Ciudad de Miami y del condado de Miami-Dade llegaron al Aeropuerto Internacional de Miami entre aplausos, con la mirada cargada de una experiencia que, según describieron, superó en magnitud todo lo que suelen enfrentar en respuestas a desastres en Estados Unidos y el Caribe.
El capitán German Leal, de Miami-Dade Fire Rescue, es oriundo de Caribe, en Caraballeda, La Guaira, una de las zonas más devastadas. Volver a su lugar de infancia convertido en escombros fue un golpe difícil de asimilar. «No vi nada más que tristeza y destrucción», dijo al llegar al aeropuerto. «Fue difícil de asimilar al principio, pero una vez que tomamos la carretera… empezó a mejorar», agregó.
Leal también destacó la actitud de los venezolanos en medio de la tragedia: «La gente en Venezuela y La Guaira fue genial. Tenían ganas de ayudar. Estaban allí para nosotros. Incluso nos dieron su agua, que no queríamos aceptar porque teníamos nuestros propios suministros y ellos necesitaban más que nosotros».
En un mensaje en X, el principal diplomático estadounidense en Venezuela, John M. Barrett, despidió a los equipos de South Florida, Los Ángeles y Virginia con un mensaje que resumió la misión: «Quiero agradecer su extraordinario trabajo en el terreno. Su valentía y profesionalismo en Venezuela salvaron vidas y trajeron esperanza en un momento críticamente importante».
El repliegue internacional y la transición al rescate local
El escenario operativo en terreno entró en una fase de transición. De los 77 equipos internacionales llegados desde 31 países, solo permanecen aproximadamente 25, según precisó Sebastián Mocarquer, integrante del equipo de la ONU para la Evaluación y Coordinación de Desastres.
«A partir del día siete, los equipos empiezan a desmovilizarse, aunque todavía hay equipos que llegaron más tarde que siguen, sobre todo de Latinoamérica. Siguen trabajando en lugares donde hay reportes de vida, pero la mayoría está trabajando con equipos locales en la recuperación de cuerpos», explicó Mocarquer a EFE.
La coordinación de las tareas pasó progresivamente a Protección Civil Venezuela, luego de que la ONU entregara el mando el viernes. Las operaciones se concentran ahora en la recuperación de cadáveres y en la atención a miles de damnificados, mientras la cifra de desaparecidos permanece sin actualización oficial. El gobierno interino reporta 3.342 muertos y más de 16.700 heridos, con los mayores daños en La Guaira.
Desplazados, campamentos y una nueva unidad militar
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios reportó un incremento en el desplazamiento interno desde La Guaira hacia regiones menos afectadas. «Lo que estamos viendo es que hay cada vez más desplazamientos hacia estados que no han sido afectados», explicó la portavoz de OCHA Latinoamérica, Veronique Durroux. Los estados de Táchira, Zulia y Delta Amacuro recibieron parte de esa población.
El ministro de Educación, Héctor Rodríguez, informó que 10.702 personas están alojadas en 79 campamentos temporales. Según la OCHA, estos funcionarán aproximadamente un mes, tras lo cual se evaluará el destino de los damnificados.
En el plano institucional, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció la creación de una nueva unidad militar especializada en gestión de emergencias por desastres naturales. «He dado la orden al Ministerio de Defensa de crear una unidad de tarea especial de emergencia para atender desastres de esta naturaleza, que llevará por nombre Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre», declaró.



