El Fondo Monetario Internacional podría liberar 350 millones de dólares de los activos venezolanos retenidos por el organismo para atender la emergencia provocada por los terremotos del 24 de junio. Así lo detalló Julie Kozack, portavoz del FMI, durante una conferencia de prensa celebrada este jueves, en referencia a la conversación sostenida entre la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, y la dictadora Delcy Rodríguez.

«Abordaron el uso del tramo de reserva de Venezuela en el FMI, el cual constituye una fuente de liquidez importante y de fácil acceso que puede movilizarse rápidamente», explicó Kozack.

El llamado tramo de reserva es distinto a los Derechos Especiales de Giro (DEG) retenidos por el organismo, que ascienden a unos 4.500 millones de dólares, lo que eleva el total de activos venezolanos en el FMI a cerca de 5.000 millones.

«Tanto el tramo de reserva como los DEG se consideran activos de reserva pero provienen de fuentes distintas y se registran por separado», aclaró la portavoz.

El gobierno encargado puede acceder de forma inmediata a los recursos del tramo de reserva para atender la emergencia humanitaria, y son precisamente esos fondos los que Venezuela ha solicitado liberar de forma reiterada. «Hemos estado trabajando con las contrapartes para facilitar el acceso a los recursos propios de Venezuela en el fondo», aseguró Kozack.

El FMI y Venezuela reactivaron sus canales de comunicación en abril de este año, poniendo fin a la suspensión de relaciones que se mantenía desde 2019. Desde entonces, las conversaciones entre Rodríguez y el organismo han sido regulares, avanzando en los procedimientos técnicos para que Venezuela pueda en el futuro acceder a créditos e instrumentos de apoyo del fondo.