Las constantes fallas en el servicio eléctrico generan graves consecuencias en diversos municipios del estado Táchira. Los eternos apagones desesperan a los ciudadanos, quienes reportan la pérdida de equipos electrónicos, la falta de respuestas oficiales y fallas asociadas a otros servicios públicos.
Eduardo Pinto, residente del municipio Panamericano, en la zona norte de la entidad, reportó que él y sus vecinos padecen continuamente la quema de sus equipos eléctricos. Pinto señaló que el principal problema radica en la falta de mantenimiento de las instalaciones eléctricas, una situación que provoca que su comunidad pase hasta 24 horas continuas sin luz.
Ante este escenario, los afectados presentaron una solicitud clara en la Defensoría del Pueblo para que las autoridades actúen en favor de los ciudadanos, quienes en medio de la crisis económica ven cómo se dañan sus aparatos sin tener la posibilidad de reponerlos.
Por su parte, los residentes de San Cristóbal reflejan la misma realidad que el resto del estado. El sancristobalense David Velasco afirmó que los apagones diarios, los cuales se registran sin horario, anticipación ni consideración, afectaron directamente sus pertenencias y dañaron sus aparatos eléctricos.
Apagones en todo el Táchira
La situación dramática se extiende al municipio Torbes, donde los ciudadanos pierden horas improductivas debido a la falta de electricidad. Gabriel Medina, habitante de la zona, relató con tristeza cómo sus vecinos insulinodependientes pierden las medicinas que requieren refrigeración.
Debido a que Torbes cuenta con zonas muy pobres donde la población compra sus alimentos para la ingesta diaria, adquirir una planta eléctrica para resguardar los medicamentos no representa una opción viable para los residentes.
Aunado a la crisis eléctrica, los habitantes de Torbes enfrentan deficiencias en el manejo de los desechos, ya que en este municipio se encuentra el vertedero de San Josecito, lugar donde se realiza la disposición final de la basura de al menos nueve localidades del estado.
Asimismo, en Palmira, municipio Guásimos, Franklin Ramírez reportó que los cortes de luz paralizan por completo la dinámica de los ciudadanos.
Los apagones dejaron una fallecida
El balance de daños en el estado Táchira incluye trabajos a medias, calor, enfermedades, pérdidas de alimentos y medicamentos por falta de refrigeración, además de aparatos dañados. No obstante, las consecuencias también registran pérdidas humanas.
El pasado 4 de junio de 2026, una fluctuación eléctrica afectó el pararrayos de una vivienda en el municipio Panamericano, lo que causó daños en el cableado eléctrico.
Una joven de 21 años, madre de un bebé de 6 meses, intentó desconectar el sistema de electricidad de su casa y, al tocar la brequera, sufrió una descarga eléctrica que le causó la muerte. En el mismo incidente, otras dos personas resultaron heridas con quemaduras de segundo grado y dos caballos murieron.
Mientras distintos discursos oficiales, como los del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguran que Venezuela está mejor que nunca, o se emiten anuncios sobre venta petrolera, inversiones y mejoras en el país, los tachirenses enfrentan una realidad distinta donde los apagones desesperantes se registran cada día.



