Veinte migrantes deportados por Estados Unidos llegaron este jueves a un remoto país africano que recibirá hasta 1.200 extranjeros enviados por la administración Trump. El destino es Liberia, en África Occidental, que aceptó recibirlos a solicitud del propio presidente estadounidense.
Liberia se convierte así en el más reciente país africano en sumarse a la controvertida ofensiva contra la inmigración impulsada por Trump. Según informes, el avión que transportaba a las 20 personas aterrizó en el aeropuerto internacional del país poco antes de las 13:00, hora local.
Rostros sin identidad oficial
Estados Unidos no entregó detalles sobre la identidad de los deportados. Sin embargo, la agencia Reuters aseguró que ciudadanos de Cuba y Venezuela están en el grupo, citando al ministro de Información de Liberia.
Los migrantes fueron trasladados en un autobús que salió del aeropuerto rumbo a la capital, Monrovia. En el lugar se vio a personal de la Comisión Liberiana de Repatriación, Reasentamiento y Reintegración ocupándose de los recién llegados, mientras los reporteros presentes fueron mantenidos a distancia, sin posibilidad de hablar con ellos.
Un acuerdo de hasta 1.200 personas
El país costero, que comparte fronteras con Costa de Marfil, Guinea y Sierra Leona, había anunciado apenas esta semana que aceptaba recibir hasta 1.200 extranjeros deportados desde Estados Unidos en el plazo de un año. En medio de las dudas que generó el anuncio, el Gobierno liberiano aclaró que esas personas eran «libres de abandonar el país cuando así lo deseen» o de solicitar asilo, y aseguró que «no ha exigido ni recibido ninguna compensación ni promesa de recompensas a cambio de su consentimiento para participar en el programa».
Trump, por su parte, amplió el grupo de personas susceptibles de ser deportadas, apuntando también a quienes cuentan con estatus legales de protección que, bajo gobiernos anteriores, les permitían vivir y trabajar en Estados Unidos por temor a ser perseguidos en sus países de origen o a enfrentar una situación de peligro en su tierra natal.
El caso liberiano no es aislado dentro de esta política: el gobierno de Trump ha dicho que quiere enviar también al migrante salvadoreño Kilmar Ábrego García, convertido en símbolo de las deportaciones masivas, al país africano, luego de que fuera deportado por error a El Salvador.

