En Venezuela se habla de transición desde el pasado tres de enero cuando fue capturado Nicolás Maduro. Sin embargo, ese proceso para el que los venezolanos llevan años preparándose ha resultado, por ahora, ser un espejismo gracias a los “cambios” que impulsan los hermanos Rodríguez. Un proceso de preservación del poder según el especialista en materia constitucional, Nelson Chitty La Roche.
La Roche, abogado, profesor universitario, exdiputado de la República y recientemente candidato a la Fiscalía General, ha sido tajante en reiterar en varias oportunidades durante entrevista para nuestro portal de noticias, en que el país no vive una transición sino una preservación de poder: “Maduro no está, pero los demás sí”.
– Usted fue candidato al cargo de Fiscal General de la República apoyado por un sector importante de la Academia Venezolana y había buenas expectativas ¿Qué pasó allí?
Sí. No es todo Estoy seguro que el currículum haya sido determinante. Para hablar claro, el gobierno que no ha cambiado, que simula ratos. Desde afuera se habla de virtudes de un gobierno que los venezolanos no acabamos de ver. Una pequeña manifestación por los problemas económicos y sociales no permiten que llegue a entregar un documento, les dan empujones, evitan, impiden, obstruyen, enervan el trabajo de los periodistas. ¿Dónde estamos? Como antes, solo que simulando que es distinto.
– Sin embargo, ellos están haciendo cambios en las instituciones públicas y una de ellas es precisamente en la Fiscalía General de la República. ¿Qué decir sobre la designación de Larry Davoe?
Siempre me viene al espíritu esa novela maravillosa, El gato pardo de di Lampedusa, que fue un gran best seller en 1957. Bueno, hay una expresión que resume bien tu pregunta y mi respuesta, “cambiemos todo, pero para que siga igual”. Con todo respeto, no es elegante que yo opine en un sentido distinto, porque fui candidato y otro fue el designado, no lo conozco a profundidad, pero es de su misma gente, ha estado con ellos, los ha acompañado. Claro Ha sido un ariete a ratos, un operador siempre. Para decirlo en términos sencillos, sí cambiaron de nombre, pero es la misma manera, forma, pensamiento filosofía la que está de continuación allí. Eso no es cambiar, el país no quiere eso, el país quiere realmente ver otra cosa y así no lo vamos a interpretar.
– También se elige a la Defensoría del Pueblo. Esta designación que no viene directamente de las filas del oficialismo propiamente, incluso, una colega compañera de usted de la Universidad Central de Venezuela, profesora también de derecho, ¿Qué decir al respecto?
Me preocupan dos cosas. La defensoría del pueblo hasta la fecha ha sido una absoluta nulidad, y no con este nombre o el otro, desde el comienzo y le voy a decir por qué; el sesgo ideológico. No están allí para defender al pueblo, están allí para servir de articulación al ejercicio sesgado y orientado del poder que hemos vivido en estos 27 años. Eso es lo primero. Segundo, es un cargo enorme con un elenco de competencias impresionantes. El titular goza de inmunidad, pero hasta ahora no lo hemos visto actuando en defensa de los derechos humanos de su ejercicio que es la médula de su orden de competencias. A mí me extrañó un poco porque desde el punto de vista de la legalidad ¿cómo es que cierran el proceso de postulación y lo vuelven a abrir? eso violenta los propios lapsos internos, eso anularía el proceso en estricto derecho.
– Es decir, ¿está en tela de juicio esas designaciones?
Quizás ese nombramiento y yo diría que el del mismo de Davoe, porque había un lapso que se cerró y de repente lo reabrieron a ver si se inscribían otros. Eso no es legal. Eglée no ha estado muy lejos de asumir una actitud a ratos crítica, a ratos no. Tiene mucha experiencia en otras áreas, debo decirlo. No exactamente la he visto como una defensora recalcitrante intensa, fogosa de los derechos humanos. Pero espero, ojalá me da algo de ilusión Claro. que lo pueda hacer mejor que la caterva de los anteriores, no quiero sonar peyorativo, pero que no hicieron desde el primero absolutamente nada. Es un progreso.
– Entrando en materia. Usted ha dejado claro que no está de acuerdo con que esto es una transición, hasta el momento, entonces ¿cómo identificar el momento país? ¿En qué punto estamos?
A veces queremos que dejemos de ser, pero seguimos siendo, filosóficamente eso explica lo que quiero decir. No está maduro, pero el nuevo ministro de agricultura es el hombre que estuvo más de una década al frente del Ministerio de la Defensa y uno de los hombres de más influencia y ascendente en estos años. Es un cambio. La transición, la transición es un proceso en el cual abordo el camino para llegar a otra cosa. Es decir, es un tránsito, es un trance, estoy de dejando algo atrás y me aproximo algo distinto. Eso no está pasando. Por allí todavía hay pancartas, avisos, vallas, ¿quién pagará eso? Los queremos de vuelta. Y cuando tú ves que siguen siendo los mismos nombres, si jugaría en ajedrez, se les llamaría los artistas del enroque. Y no hay ninguna novedad. Hablar de transición es más una aspiración que una certeza.
– ¿Se puede hablar entonces si tomamos, por cierto, que hay un cambio no transicional, de un cambio de hecho y no de derecho?
Déjame serte franco, es que tampoco siento que tengamos un auténtico y genuino cambio. Hemos jugado al cambio. Pero res non verba, los hechos, no las palabras. Y allí hay un desmentido, no solo es que vivamos una decisión, sino incluso de que estemos realmente cambiando. Oye, cambiar es algo serio, cambiar es de las cosas más difíciles del ser humano y de las sociedades. Dejar de ser, para convertirte, progresar, adecuarte, avanzar supone mucha resistencia, incluso en aquellos promotores o auspiciadores del cambio. Con esto lo que quiero decir es que queremos más. Para creer que hay cambio tiene que haber realmente evidencia de ello. Ley de Amnistía, eso es una ley chucuta. En el fondo sí soltaron a un grupo, tengo más de 600 presos políticos todavía y algunas interpretaciones que son del derecho cambiando lo que ha de cambiarse del derecho penal del enemigo ¿que hace Perkins Rocha preso, por qué no puede venir María Corina a ejercer sus derechos aquí? (…) Por Dios, Yo siento que a veces jugamos unos a presentar la verdad y otros a querer por vía de interpretación despojar de esa calidad a los hechos. Es cierto que Nietzsche decía que no son los hechos sino la interpretación. Pero mi sentimiento es que queremos los venezolanos sentir que realmente esto no es lo que era y es muy difícil legitimar un sentimiento como ese.
– ¿Se puede evaluar en este momento el desenvolvimiento de Delcy Rodríguez en estos primeros 100 días?
Mira, Milei hoy en día tiene problemas, pero los primeros 100 días fueron un baño de rosas. Ahora, ¿qué podemos contarle, pesarle, medirle distinto a la señora vicepresidenta encargada? Ha dicho algunas cosas que no han sido hasta la fecha confirmadas en los hechos. Yo de verdad quisiera que le fuera bien. ¿Por qué? Oye, porque es que el pueblo la está pasando muy mal. La gente ahorita no piensa sino en los churupitos porque no le alcanzan, los precios del consumo y yo veo muy claro que en la canasta del consumo familiar aumenta, pero los ingresos no (…) Mientras la gente no perciba eso, no va a haber, lo digo con sinceridad, progreso ni mejorará la consideración de la gente con respecto a los que gobiernan, más de lo mismo.
La entrevista completa puedes verla en nuestro canal de Youtube.



