No hay forma de saber cuanto gastó el oficialismo en el concierto de la base aérea La Carlota el primero de mayo Día del Trabajador, no hay dudas de que el dinero salió de los recursos del Estado, probablemente de lo recaudado a través de la política tributaria. Sin embargo, a este show fueron muy pocos, una imagen que se tradujo en el primer gran fracaso del Rodrigato.
Los días previos al evento, importantes artistas como Oscar D León, Porfi Baloa y Servando y Florentino literalmente se bajaron de la tarima e informaron que no formarían parte del evento. Pero, quizá, el comportamiento de los venezolanos para con esta convocatoria “gratuita”, hubiese sido distinto si en vez de anunciarse un aumento de bonos, se hubiese incrementado el salario.
En simultáneo a este concierto que se realizó en uno de los objetivos bombardeados por los EE.UU. tres meses atrás; fueron unos pocos venezolanos, puesto que la mayoría se encontraba en el centro de la ciudad protestando y manifestando su indignación por el anuncio que hizo Delcy Rodríguez el día anterior, dando fin al concepto de salario y convirtiéndose en el primer gran fracaso del Rodrigato.
“El gasto oneroso de la burocracia venezolana deja mucho que desear; es un gobierno rico que se comporta de manera desproporcionada en el uso de los recursos mientras que desarrolla una política de pobreza hacia los trabajadores.” Asídescribe el actual escenario el economista y profesor universitario Luis Crespo, a las afueras del Consejo Universitario de la UCV durante una protesta por pago indiscriminado de los bonos ajustados por Delcy.
Poco pan y mucho circo
Pese al populismo que caracteriza al chavismo, la estrategia de “pan y circo” no la han podido implementar desde hace más de una década, por entre otras cosas, la voraz corrupción que ha vaciado las arcas de la nación, dejando sólo en la memoria de los venezolanos esta expresión latina que describe una forma de manipulación política que satisface necesidades distrayendo al común con mucho entretenimiento.
Esta realidad plantea la necesidad de una optimización y saneamiento de las finanzas públicas del país a través de una verdadera política fiscal que evite la fuga de capitales como en el caso de corrupción más reciente, la mega trama PDVSA-Cripto, en la que «se perdieron» más de 23 mil millones de dólares, 3 mil millones de dólares más que el presupuesto de la nación aprobado para este año.
Días después del previsible anuncio, el recién designado Ministro del Trabajo, Carlos Alexis Castillo, afirmó en un programa de la televisora nacional Globovisión, propiedad de Raúl Gorrín, testaferro de Maduro presuntamente detenido por el Rodrigato, que en estos momentos el Estado no tiene los recursos para aumentar sueldos: «Quisiéramos dar más, pero en estos momentos no se puede”.
Es lógico que no haya recursos, se lo robaron todo. Y, lo que ha ingresado al país por concepto de venta petrolera desde el pasado 3 de enero cuando fue capturado Nicolás Maduro, está siendo regulado por cuentas fiscalizadas por la administración norteamericana. Por ende, lo que queda de chavismo tiene poco margen de maniobra para hacer mal uso del dinero de todos los venezolanos.



