Semanas después de los terremotos del 24 de junio, los escombros siguen cubriendo calles de Caracas y La Guaira, y entre las ruinas no solo hay personas atrapadas. Los rescatistas, conocidos como «topos», han extraído a decenas de animales en condición crítica, y las fundaciones animalistas que los atienden lanzan un llamado urgente: necesitan hogares temporales, alimento y recursos para costear los tratamientos médicos.
La fundación La Manada de Bethoven fue una de las primeras en hacer público el llamado a través de sus redes sociales. Peluditos Venezuela, organización con sede en Caracas que está alimentando mascotas en La Guaira, también alzó la voz. «Si ellos han estado con nosotros siempre, no entiendo por qué los estamos dejando solos. Ahora es cuando los perros de La Guaira nos necesitan», escribió su líder, Alejandra Orta.
Con información de Semana
Son tantos los animales que quedaron en la calle que las organizaciones no pueden rescatarlos a todos. La estrategia inmediata ha sido llevar concentrado directamente a la zona costera para evitar que mueran de hambre.
Mi Primer Rescate relató que cada día más de 200 personas acuden a su punto de atención en busca de alimento para sus mascotas, recursos que obtienen mediante donaciones en especie o con dinero enviado por ciudadanos de distintos países.
Otras organizaciones activas en terreno incluyen Refugio Canino El Valle, Quiero Un Perro, Planeta Animal Rescue y Red de Apoyo Canino. Desde Colombia también llegaron brigadas de rescate animal: Ruta Animal, de la senadora Andrea Padilla, Misión Kiara y Manejo Humanitario de Fauna Callejera viajaron a Venezuela para sumarse a los esfuerzos.
Para un país que ya atravesaba una emergencia humanitaria compleja antes del desastre, recuperarse es más difícil que para cualquier otro territorio. Y en esa recuperación, también cuentan los que no pueden pedir ayuda por sí solos.



