El economista Asdrúbal Oliveros advirtió que los terremotos del 24 de junio cambiaron de raíz las perspectivas económicas de Venezuela, llevando al país de un debate sobre crecimiento e inversiones a enfrentar una reconstrucción de gran escala que exigirá apoyo internacional y reformas institucionales profundas.
En un análisis publicado en su plataforma Substack, Oliveros fue contundente al describir la magnitud del giro: «Hay semanas que cambian un gobierno. Y hay semanas que cambian un país. Esta es una de ellas».
«Hasta hace apenas unos días, el debate económico sobre Venezuela giraba alrededor de cuánto creceríamos este año: 4% o 6%. La estabilización cambiaria, el restablecimiento de la relación con los organismos multilaterales, la posibilidad de iniciar lentamente un proceso de recuperación. El 24 de junio en la mañana se discutía sobre cuál era el real tamaño de nuestra deuda externa. Ese era el horizonte. Hoy ya no lo es», escribió el economista.
Oliveros precisó que la evidencia internacional indica que un terremoto de gran magnitud puede generar pérdidas equivalentes a entre el 3% y el 10% del PIB, dependiendo no solo del daño físico sino de la capacidad del Estado para responder. Un Estado que, en el caso venezolano, llega a esta emergencia con una capacidad limitada tras años de crisis económica.
Con información de El Nacional
La cooperación internacional como condición, no como complemento
A pesar de ese escenario, Oliveros destacó la respuesta de organizaciones privadas, universidades, iglesias y la sociedad civil durante la emergencia como una señal de la capacidad que existe fuera del aparato estatal. Pero fue claro en señalar que eso no alcanzará para la reconstrucción: «La cooperación internacional dejará de ser un complemento para convertirse en una condición necesaria de la recuperación».
El economista también subrayó que la reconstrucción requiere algo más que dinero: acuerdos políticos e instituciones sólidas que generen confianza y faciliten la llegada de inversión y asistencia internacional.
«La economía venezolana acaba de entrar en una nueva etapa. La rapidez con la que logremos combinar el esfuerzo del Estado, la capacidad demostrada por el sector privado y la sociedad civil, y el apoyo decidido de la comunidad internacional determinará no solo el desempeño económico de 2026, sino las posibilidades reales de recuperación durante la próxima década», concluyó.
Los dos sismos del 24 de junio han dejado hasta el momento 4.333 fallecidos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda, según el más reciente balance del presidente de la Asamblea Nacional Chavista, Jorge Rodríguez.



