Las firmas estadounidenses White Hilt Capital y Sunergon Oil Operating anunciaron una alianza junto a la emiratí Aldhabi Oil and Energy Technology para financiar, rehabilitar e impulsar la producción de crudo y gas en la Faja Petrolífera del Orinoco, en lo que representa uno de los movimientos más ambiciosos de capital internacional hacia la industria petrolera venezolana en años.
El proyecto apunta a una meta de exportación que supera los 26 millones de barriles de crudo al año hacia los mercados globales, marcando un hito en los esfuerzos por restaurar la capacidad operativa de un país que posee una de las mayores reservas de hidrocarburos del planeta.
Con información de El Tiempo de Colombia
Un plan de rehabilitación a gran escala
El acuerdo, sellado en Nueva York, establece una hoja de ruta técnica y financiera orientada a la intervención de más de 5.000 pozos petroleros. El plan contempla la perforación de nuevos yacimientos, la reactivación de activos maduros o inactivos, y una modernización profunda de la infraestructura crítica, incluyendo la actualización de instalaciones y sistemas eléctricos, la adquisición de bienes y servicios críticos, el soporte logístico y el aprovechamiento del gas asociado al proceso petrolero.
La operación combina el músculo financiero de White Hilt Capital, banca global enfocada en mercados de capitales y commodities, con la experiencia operativa de Sunergon Oil Operating, firma con sede en Texas especializada en upstream y soluciones energéticas integrales. El tercer vértice de la ecuación es Aldhabi Oil and Energy Technology, corporación privada de Abu Dabi que actuará como socio estratégico para la movilización de capital extranjero, transferencia tecnológica y provisión de equipos especializados de alta gama, según una nota de prensa compartida a El Tiempo.
Bajo estrictos controles de cumplimiento
En un entorno históricamente complejo para la inversión extranjera, los socios firmantes enfatizaron que el despliegue operativo se ejecutará bajo estrictos controles de gobernanza y cumplimiento regulatorio. La viabilidad del proyecto dependerá de la coordinación directa con las leyes aplicables y las partes institucionales involucradas, incluyendo a la estatal Pdvsa y sus empresas mixtas o afiliadas. Según las compañías, la iniciativa se alinea con las directrices vigentes del marco estadounidense para la revitalización económica del sector energético venezolano.
Más allá de los volúmenes de extracción, White Hilt Capital señaló que el proyecto está diseñado para generar un efecto multiplicador en la economía local a través de la creación de empleo directo e indirecto y la reconstrucción del tejido industrial asociado al sector. Con esta plataforma, el consorcio trilateral aspira a sentar las bases para futuras alianzas internacionales que devuelvan sostenibilidad y competitividad a la industria petrolera venezolana, una industria que el chavismo dejó en ruinas tras dos décadas de mala gestión y corrupción.



