El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, reveló que el régimen de Nicolás Maduro utilizó a su familia como instrumento de presión para forzarlo a abandonar su reclamo sobre los resultados de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. El chantaje llegó con nombre y apellido: la libertad de su yerno, Rafael Tudares, a cambio de su renuncia a la Presidencia.

En una entrevista concedida al medio español Artículo 14, González relató que el mensaje le fue transmitido a través de su hija, Mariana González. «Mi hija me comunicó que su esposo sería liberado si yo renunciaba a la Presidencia de la República, pero en la misma conversación ella misma me pidió: ‘No lo vayas a hacer’. No lo hice, claro. Ni lo haré», afirmó el exdiplomático.

Con información de Monitoreamos

Un secuestro político con destinatario claro

González fue categórico al describir la detención de Tudares por lo que fue: una operación de presión política. «Estoy absolutamente convencido de que ese secuestro era por mí», señaló, y reconoció haber sentido culpa por el calvario que enfrentó su familia durante el encarcelamiento de su yerno.

Rafael Tudares fue arrestado en enero de 2025 cuando llevaba a sus hijos al colegio. El régimen lo acusó de terrorismo y asociación para delinquir. Su familia denunció irregularidades en el proceso judicial y aseguró que fue víctima de desaparición forzada durante parte de su detención. Finalmente recuperó la libertad en enero de 2026, tras 380 días bajo custodia del Estado venezolano.

Las declaraciones de González se produjeron luego de que el dirigente publicara un mensaje planteando la necesidad de construir condiciones para una nueva elección presidencial con garantías democráticas. Una propuesta que sus adversarios intentaron leer como una capitulación, y que él mismo se encargó de desmentir.

«No es una renuncia. En mi condición de depositario de la soberanía popular, estoy facilitando el proceso», sostuvo, dejando en claro que una nueva consulta electoral no implica ceder la legitimidad que reivindica desde los comicios de 2024, cuyos resultados fueron desconocidos por el régimen de Maduro.

El peso del exilio y el compromiso con Venezuela

González también se refirió al agotamiento que atraviesa la sociedad venezolana tras años de crisis económica, política y migratoria, y reafirmó que su prioridad sigue siendo contribuir a una salida democrática que atienda el sufrimiento de millones de ciudadanos dentro y fuera del país.

«Yo conozco muy bien los sufrimientos de los venezolanos, a quienes acompaño cada día de mi vida y con todas las acciones que me corresponden», expresó.